Un Estudio Dirigido por Enfermeras de Cedars-Sinai da Paso a la Creación de “Salones de Tranquilidad”

 Un nuevo estudio de Cedars-Sinai muestra que los “Serenity Lounges”, salas de descanso equipadas con sillones de masaje y otras herramientas de relajación, redujeron la sensación de estrés, ansiedad y agotamiento entre las enfermeras.

El estudio, en coautoría de las enfermeras investigadoras de Cedars-Sinai Florida Pagador, MSN; Melanie Barone, MSN; Mana Manoukian, MSN, RN; Wenrui Xu, MPH; y Linda Kim, PhD, MSN, RN, PHN, descubrieron que el uso de un sillón de masaje en una habitación tranquila durante tan solo 10 minutos proporcionó a las enfermeras un alivio mental y emocional, lo que les permitió regresar a la atención del paciente mejor preparada para manejar el estrés. El estudio aparece este mes en el American Journal of Nursing.

“Sabemos que nuestros equipo de enfermería no puede servir de un vaso vacío”, comentó David Marshall, JD, DNP, RN, vicepresidente sénior, director ejecutivo de enfermería, James R. Klinenberg, MD, y Lynn Klinenberg Linkin Presidenta de Enfermería en honor de Linda Burnes Bolton. “Este estudio destaca la importancia crítica de cuidar a nuestros equipo de enfermería para que puedan brindar la mejor atención a pie de cama y demuestra el impacto generalizado que nuestras enfermeras investigadoras pueden tener en la comunidad médica a nivel mundial”.

Para el estudio, se pidió al equipo de enfermería que completaran encuestas rápidas antes de utilizar los espacios de descanso silenciosos y tranquilos, y nuevamente al salir. Las encuestas pidieron a los encuestados que informaran los niveles de seis sentimientos, incluidos “agotamiento”, “frustración”, “estrés” y “ansiedad”. Los investigadores obtuvieron 67 respuestas.

En comparación con los participantes que usaron el sillón de masaje durante menos de 10 minutos, los que usaron el sillón durante 10 a 20 minutos tenían niveles significativamente más bajos de agotamiento emocional, cansancio y ansiedad. La ansiedad se redujo aún más entre los participantes que usaron el sillón de masaje durante más de 20 minutos.

“Históricamente, los estudios han demostrado que el bienestar de las enfermeras afecta la satisfacción y el desempeño laboral, junto con la calidad de la atención que podemos brindar a los pacientes”, dijo Barone.

La coautora Pagador tuvo la idea inicial de los salones, antes que surgiera la pandemia, cuando buscaba un lugar para sentarse y relajarse durante los descansos. Supuso que otras enfermeras también apreciarían ese espacio.

“Estar a pie de cama puede ser mental, emocional y físicamente agotador”, dijo. “Necesitaba un lugar para relajarme y recargar energía”. Ella le llevó la idea a Barone, en ese momento su gerente, quien ayudó a Pagador a encontrar un espacio infrautilizado que pudiera transformarse en un espacio al que llamaron Serenity Lounge.

El equipo de enfermería se unió para amueblar la habitación con artículos donados de sus hogares, como aceites de aromaterapia y sus propias obras de arte. Acordaron reglas básicas para el espacio: no conversaciones por teléfono celular, no música alta, no aglomeraciones.

“Está destinado a ser una habitación serena y relajante donde puedes ir y realmente recargar tus baterías”, dijo Barone.

Solo unos meses después de que se estableciera el primer Serenity Lounge, comenzó la pandemia de COVID-19, que llevó al límite los recursos hospitalarios en todo el mundo. El tema del agotamiento de las enfermeras se puso de manifiesto.

“Cuando llegó la pandemia de COVID-19, personalmente, no había visto morir a tanta gente”, afirmó Barone. “Para muchos de nosotros, fue muy desafiante y emocionalmente agotador ver el esfuerzo de  tantas familias. El solo hecho de saber que el Serenity Lounge estaba allí si lo necesitaba era importante”.

Un total de 10 unidades tienen espacios identificados para transformarse en Serenity Lounges, que pueden acomodar de dos a tres personas a la vez. Pagador dijo que la mayoría de las enfermeras usan el espacio durante la segunda mitad de su hora de almuerzo, después de haber comido.

“No esperábamos que fuera a ser un éxito tan grande”, dijo Pagador.

“Siempre busco un rayo de esperanza”, dijo Barone. “El lado positivo de COVID-19 es que hemos podido llevar esta iniciativa a más unidades, porque se ha centrado aún más en reducir el desgaste y agotamiento”. Barone afirmó que el apoyo de directores es lo que ayudó a hacer realidad el sueño de una enfermera.

“Desde el principio recibió mucho apoyo de los directivos”, dijo Barone. “No tuvimos que rogar para que esto sucediera. En cambio, nuestros líderes se acercaron a nosotros y nos preguntaron: ‘¿Qué podemos hacer?’ Han establecido una cultura en la que está bien tomarse un momento para uno mismo”.

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