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En reunión con Comité de la ONU colectivos de familiares desaparecidos revelan deficiencias estatal y nacional (Nayarit)

Foto: El Occidental

Crys Benítez / El Occidental

Integrantes del Comité Contra las Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidades (ONU), sostuvieron una reunión con la Comisión de la Verdad, así como con diversos colectivos de familiares desaparecidos.

El objetivo fue conocer la situación que se guarda en la entidad respecto a la desaparición forzada de 39 personas y de los casos en general que estiman más de 600 y, que en muchos de ellos, participaron funcionarios.

La vocera de la organización “Por Nuestros Corazones”, Rosa María Jara Montes, explicó que en este encuentro informaron al organismo internacional las deficiencias que existen tanto para la búsqueda, como para identificación de los restos y la falta de análisis de contexto que sirve para dar con los posibles perpetradores.

Afirmó que las 29 fosas clandestinas que se han descubierto del 2017 al 2020 encontradas por los colectivos, pues ni Comisión de Búsqueda Estatal, ni Nacional y mucho menos la Fiscalía Estatal han realizado trabajos de este tipo, lo que atribuyen a que ni siquiera tienen un plan para localización de las mismas.

De las 29 entierros clandestinos, comentó que han exhumados 143 cuerpos de los que 69 han sido identificados y entregados, por lo tanto todavía quedan pendientes 72, lo cual atribuye a que no hay todo lo que se requiere para avanzar en rubro, ejemplo de ello es que la Fiscalía no tiene un antropólogo, lo que es sumamente indispensable.

Jara Montes, añadió que el informe preliminar de todo lo recabado les indicaron que saldrá entre marzo y abril y, con ello, las acciones que les solicita la ONU para esclarecer las desapariciones.

https://www.eloccidental.com.mx/local/personal-de-la-onu-se-reune-con-colectivos-de-familiares-desaparecidos-en-nayarit-7496302.html

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Desaparecidos: duelo crónico

Las personas que tienen a un familiar desaparecido viven un horror distinto, un dolor fundado en incógnitas

Marcos Vizcarra/Agencia Reforma

 

El hijo de Mirna es uno de los 10 mil 890 casos de personas que han sido reportadas desaparecidas en Sinaloa. Entre todas ellas, 5 mil 27 siguen sin ser localizadas y mil 161 fueron encontradas sin vida.

 

Culiacán, Mazatlán y Ahome concentran el 76 por ciento de los casos.

 

Las personas que tienen a un familiar desaparecido viven un horror distinto, un dolor fundado en incógnitas, viven lo que expertas en Antropología y Ciencias Forenses catalogan como duelo suspendido o duelo inconcluso.

 

Para Ximena Antillón, Antropóloga Forense, la desaparición forzada de cualquier persona implica para sus familiares y seres queridos, entre otras cosas, un primer proceso de daño generado por la angustia y el miedo, la incertidumbre, la impotencia y la incomprensión de las razones y de la magnitud de la agresión.

 

“Es el llamado duelo crónico o duelo suspendido o duelo crónico, aquel que se caracteriza por una duración excesiva y porque nunca llega a una conclusión satisfactoria; al que otros autores designan como duelo imposible.

 

“Este proceso se traduce en una situación de estrés que se prolonga en la medida en que no se resuelve aquello que le da origen: la desaparición forzada”, señaló la antropóloga en el Informe de Impactos Psicosociales del Caso Ayotzinapa (2018).

 

La especialista refiere que no se puede comparar un asesinato con una desaparición, la cual por sí misma es un atentado a la vida y puede terminar con la muerte.

Las desapariciones de personas, explica, dejan una huella profunda desde distintas vertientes. Son como heridas de guerra, una no elegida, que se lleva en silencio, con la transformación del cuerpo, con la enfermedad.

 

“Como ha sido documentado ampliamente, el estrés crónico está asociado a una amplia gama de enfermedades no solo mentales, sino además orgánicas, desde autoinmunes hasta cardiovasculares y cáncer, pasando por digestivas, entre otras”, indica Antillón.

 

Estos crímenes tienen singularidades, entre ellas la de falta de información sobre los perpetradores y con ello una serie de preguntas que se agrandan entre quienes buscan a personas desaparecidas: ¿Seguirá vivo? ¿Le tratarán bien? ¿Lo golpearán? ¿Comerá? ¿Tendrá frío o calor? ¿Habrá enfermado?, son algunas de ellas.

 

Cuando a las personas desaparecidas se les encuentra sin vida, las preguntas suelen mantenerse, pero se suman más: ¿Será mi familiar? ¿Por qué lo asesinaron? ¿Por qué lo dejaron en ese lugar (fosa clandestina, la carretera, un terreno baldío)?

 

Como ejemplo, se puede observar el caso de la niña Dayana Fierro Zazueta, quien el 6 de junio de 2017, cuando apenas tenía cinco años, tomó unas monedas y salió a comprar dulces en un tienda que estaba a unos metros de donde vivía en San Pedro, una comunidad agrícola del municipio de Navolato, en el centro de Sinaloa.

 

Un hombre que revisaba una llanta la siguió cuando regresaba a casa. Luego le tapó la boca y la subió a una camioneta. Aunque hubo testigos, nadie pudo detenerlo. Ese hombre se llama Miguel Eduardo Burgos Varela, un policía municipal que ahora mismo sigue prófugo de la justicia.

 

La búsqueda de la niña estuvo activa durante cuatro meses hasta que la Fiscalía General del Estado de Sinaloa confirmó que el 23 de octubre de ese mismo año localizaron los restos de Dayana en un campo agrícola, apenas a cuatro kilómetros de distancia de donde había sido raptada.

 

Fidelia, abuela y segunda madre de Dayana, no está convencida de que su nieta esté muerta. La noticia de que la habían encontrado fue repentina, cuando fueron a reconocer el cadáver estaba en los huesos, no había nada de rastros que a la familia le asegurara que ese cuerpo correspondía a la niña.

 

“Nos habló la licenciada Rosy que fuéramos a reconocer los restos de la niña ¿Pero qué vamos a reconocer? Si no había nada, nomás los puros huesitos, que se va reconocer un huesito, o qué pruebas tiene de que haya sido ella. Yo como le digo, si la niña hubiera tenido un poquito de grasa o algo de su cuerpo, pues si la hubiéramos reconocido en su carita, pero no la reconocimos, ni la vimos”, dijo.

 

“Yo no creo que sean esos huesos que nos dieron, eran chiquitos, la cabeza estaba chiquita y mi niña era cabezona. Me dieron una cabeza chiquita”.

 

La imagen de la niña es peculiar. La descripción de su abuela es como ver la última fotografía de ella: pómulos pronunciados, ojos grandes, cabello rojizo, de estatura baja entre todas las niñas de su edad y con una mirada de ternura.

 

Han pasado casi cuatro años de la desaparición y aunque se tiene identificado a un supuesto culpable, un policía acusado de cometer ese y otros feminicidios en la entidad, hasta el momento la Fiscalía no se ha comunicado con Fidelia o algún familiar de la menor para brindar avances en la investigación del caso de su nieta.

 

“La licenciada Rosy quedó en llamar, pero ahora no contesta ni el teléfono”, señaló.

 

Mantiene la esperanza de que Dayana siga viva, que ella está bien y va a regresar, como si nunca hubiera ido por esos dulces, siendo su nieta, su cabezona, su niña.

 

Usan técnicas de autocuidado

En promedio, cada 8 horas es desaparecida una persona en Sinaloa. Este crimen ha generado una nueva forma de sobrevivencia en este Estado mermado por la violencia social y burocrática: el de evitar ser desaparecido.

 

El tratamiento del duelo suspendido no forma parte de las agendas de prevención de los organismos y dependencias que ahora encabezan el Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense.

 

Son los colectivos de búsqueda los que han aprendido técnicas de autocuidado, sin un acompañamiento psicosocial o legal oficial para llevar sus casos.

 

“El Mecanismo va a ser una herramienta, pero no va a ser todo”, dice María Isabel Cruz Bernal, fundadora del colectivo Sabuesos Guerreras, que aglutina a más de 300 familias en búsqueda de personas desaparecidas en Culiacán.

 

“Eso va a ser solo un pedacito para encontrar a nuestros hijos, pero nos va a faltar saber la verdad de los casos. Las autoridades no investigan, somos nosotras y cuando encontramos no sabemos muchas cosas, porque seguramente las autoridades fueron quienes los desaparecieron, pero no lo sabemos, solo sospechamos y esa pregunta siempre queda, quién lo hizo, para qué”.

 

Más de la mitad de los casos registrados en denuncias ante el Ministerio Público o la Comisión de Derechos Humanos de Sinaloa involucran a autoridades, basado en el análisis de 338 expedientes, en el que en 142 señalan a policías municipales, estatales o miembros del Ejército, la Marina, la Policía Federal y hasta funcionarios de la SEP.

 

En Sinaloa solo hay un caso juzgado por desaparición forzada.

 

A esto se suma otra situación, lo que el Grupo de Investigación en Antropología Social y Forense (GIASF) ha denominado como violencia burocrática, descrito en el libro Nadie detiene el amor (2020), la cual ocurre cuando hay criminalización de las víctimas, se descuida las investigaciones, se revictimiza y ocurre presión por las autoridades para que las familias no continúen.

 

Casos concretos para ejemplificar esa violencia burocrática son las fosas clandestinas de Tetelcingo, Morelos, hechas por la Fiscalía de ese Estado, la incineración de cuerpos en Nuevo León y Jalisco, los tráileres con cuerpos en la Zona Metropolitana de Guadalajara y el envío de centenas de cuerpos sin identificar a fosas comunes en Sinaloa.

 

El Mecanismo Extraordinario tendrá un reto en todo el País y una radiografía está aquí: durante los últimos 10 años -entre 2010 y 2020- se han desenterrado más de 600 cuerpos y más 10 mil restos de huesos humanos de fosas clandestinas. La mayoría sigue sin ser identificada y reconocida por sus familias.

 

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía tiene un registro de 533 cuerpos de personas sin identificar que están en morgues del Servicio Médico Forense y funerarias del Estado. Esto deja a Sinaloa como el segundo estado con más casos a nivel nacional.

 

No es todo, hay más de mil 600 personas enterradas en 17 panteones en fosas comunes y por lo menos mil 217 personas no tienen identificación correspondiente. Es decir, no se les hicieron pruebas suficientes para poder tener un expediente que sirva para reconocerlos.

 

Lo que sí es normal es que esas personas hayan sido revisadas por especialistas, se les haya tomado muestras y resguardadas en laboratorios o morgues del Servicio Médico Forense.

 

La Fiscalía General de Sinaloa tiene cuatro edificios para poder cumplir con ese propósito, pero solo usa uno. Otro es una bodega de cadáveres en Mazatlán, uno más son oficinas y otro es un edificio vacío.

 

Alertan de crisis psicosocial

El Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense es un organismo multidisciplinario creado en México con un reto mayúsculo: el de regresar el nombre a los casi 30 mil cuerpos de personas no identificadas enterradas en fosas comunes o resguardadas en morgues.

 

“No basta que sigamos con las labores de búsquedas y exhumación de cuerpos si no garantizamos el derecho a la identidad de las personas que lamentablemente perdieron la vida y fueron desaparecidas, y garanticemos el derecho a las familias a que sus familiares regresen dignamente con ellos”, afirmó Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos el 30 de agosto de este año al presentar al equipo de expertos.

 

El Mecanismo servirá para tratar de sanar y mediar entre los familiares de personas desaparecidas. Cumplirá con la exigencia de comenzar a resolver la crisis forense en el País.

 

Habrá, sin embargo, una crisis psicosocial que ha alimentado el enojo y descontento contra las instituciones de manera histórica. Eso, señala la tanatóloga Verónica de León de Cueto, fundadora de la organización Déjalos ir con Amor, será otro reto que será más visible cuando se empiece a entregar ataúdes con restos o cuerpos de personas de las que no hubo una despedida.

 

“Hay un estrés postraumático después de una pérdida, no solamente de los seres queridos, viene a un lado lo que llamamos un duelo sin cadáver, porque no se ha visto el funeral, no se ha visto a la persona”, dice.

 

La experta refiere que esa crisis es similar a la la desatada al inicio de la pandemia de Covid-19, cuando las personas contagiadas ingresaban a hospitales y en miles de casos ya no regresaron con vida, sino dentro de ataúdes cerrados, herméticos para evitar la propagación del virus.

 

Los familiares comenzaron a tener duelos suspendidos a falta de una despedida.

 

Ambas crisis no son equiparables, pues una se dio por un virus que a la fecha sigue sin ser conocido en sus causas y orígenes, es algo fuera de las manos de la humanidad, pero la otra es por una ausencia u omisiones estatales y por violencia incontenible de criminales.

 

‘Desde el cielo me dice que siga buscando’

 

*Mirna Nereyda Medina Quiñónez/ Fundadora de Las Rastreadoras de El Fuerte

 

Tú sabes que no me dieron a Roberto completo. Es más, ni me lo dieron, yo lo encontré.

 

Era el tercer aniversario de su desaparición y yo estaba segura que lo iba a encontrar, era una corazonada que no me dejaba.

 

A mí ya me habían dicho que en un cerro de Ocolome podía encontrar restos y no había ido, pero ese lugar me llamaba.

 

Ese día agarré la camioneta porque yo no estaba a gusto, fui a ese cerro y me encontré al dueño de pura casualidad. Le dijimos que estábamos buscando restos y solito nos empezó a contar de unos huesos cerca del arroyo.

 

El hombre se soltó diciendo que tres años antes vio el cuerpo de un muchacho ya todo descompuesto y que le habló a la Policía, que ya que fueron, nomás se hicieron pendejos.

 

Esos cabrones no se lo llevaron, lo fueron a dejar en otro lado y medio lo sepultaron.

 

El dueño de esas tierras lo volvió a ver, pero ya no habló a la Policía y dijo que pensaba en buscar a las Rastreadoras. Yo no le dije que era de las Rastreadoras ni que era mi hijo al que buscaba.

 

Pero no supo cómo llamarnos y mira, Dios nos tenía que juntar.

 

Me fui a buscar los huesos a donde dijo el hombre y ahí estaban con unas fundas y cajas de discos, como los que vendía Roberto.

 

Yo me emperré y empecé a rascar la tierra y saqué unos restos, pero hasta ahí le paré. Yo ya estaba segura que podía ser mi hijo.

 

Le hablé a los de Periciales ¿y sabes qué me dijeron? que ya era tarde, pero que iban a tratar de mandar a alguien.

 

Ahí me quedé horas esperándolos a los hijos de la chingada. ¿Tú crees que yo me iba a quedar así? agarré pedacito por pedacito y los eché en una bolsa, ahí los traía en la camioneta cargando ya noche.

 

No sé si tenía más coraje o impotencia, o las dos. Te imaginas si yo hubiera dejado los huesos, capaz y al otro día ya no estaban, porque eso hacen y si ya habían ido policías antes ¿tú crees que no podían moverlos otra vez?

Yo estaba segura de que podía ser Roberto.

 

Yo sola me los traje a que los analizaran y mira, sí era mi negro.

 

¿Y por qué sigues buscándolo?

Yo estoy segura que desde el cielo Roberto me dice que siga buscando, yo no me puedo rendir y dejar sola a las mujeres, porque yo sé lo que se siente.

 

Yo pienso que Roberto me dice desde el cielo que ¡yes! cada vez que encontramos y logramos la identificación de los cuerpos.

 

Y te voy a decir una cosa, yo ya estoy cansada, pero te voy a decir otra: yo no encontré completo a Roberto, solo hallé el brazo y yo necesito el cuerpo de mi hijo completo.

 

Yo no me puedo morir sin encontrarlo completo, que estén ahí enterrados, o en el arroyo. A lo mejor se los comieron los animales, pero no estoy segura, yo tengo que encontrarlo todo, hasta el último huesito de los dedos, ya ves que son chiquitos.

 

No descanso. Aunque tú me ves aquí bien, tú sabes que no es así, a veces me lleva de la chingada, pero mira (apuntó la mujer hacia la pared, donde hay una fotografía de su hijo), ahí está Roberto y yo ya le juré que lo voy a encontrar

https://diario.mx/nacional/desaparecidos-duelo-cronico-20211114-1862349.html

 

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Colima, estado donde se acumulan los desaparecidos

Foto: Diario Avanzada

Heidi de León Gutiérrez / Diario Avanzada

Colima, México, Avanzada (11/11/2021).- Colima es un pequeño estado de apenas 750 mil habitantes con grandes problemas de seguridad. La entidad no sólo padece la violencia homicida, también enfrenta una  grave crisis por la desaparición de personas.

En sus últimos datos, la Red de Personas Desaparecidas en el Estado señaló que los desaparecidos sumaban 1700, pero la cifra podría ser mayor por aquellos caso que no se denuncian antela Fiscalía del Estado.

Entre las personas desaparecidas en la entidad se encuentra el caso de José Aguiano Gaytán de 61 años de edad fue reportado como desaparecido el pasado 30 de octubre y desde ese día hasta la fecha no existe ninguna información para conocer su paradero.

Sus familiares reportaron que José fue visto el sábado 30 de octubre cuando salió de su domicilio a bordo del taxi número económico 5, del sitio Puerta de Hierro, que él mismo conducía.

Aunque ya existe una denuncia ante la Fiscalía General por el hecho, y los taxistas- amigos y conocidos de José- realizaron una brigada para localizarlo, no hay mayor información.

El 23 de abril de este año, tres mujeres, con domicilio en Quesería en Cuauhtémoc, desaparecieron cuando se dirigían a la población de Tonila en Jalisco. Desde esa fecha, nada se sabe sobre Lucía Trillo Rangel, de 23 años; Rosario Guadalupe Sánchez Pérez, de 24 años, y Liliana Lisbeth Martínez Flores, de 35 años.

En marzo de este año, Luis Arturo Romero Candia de 31 años de edad fue reportado como desaparecido y aún no se sabe nada sobre él.

El 15 de octubre 2021, en Jalipa, Manzanillo fue visto por última vez, Alejandro Flores Martínez de 24 años de edad, quien está reportado como desaparecido.

Mientras que, el pasado 1 de noviembre de 2021 fue vista por última vez en la Central  de los Rojos en la capital del estado, Gretel Rothfuss Mata de 36 años de edad. La mujer se encuentra en calidad de desaparecida.

En tanto, Jasson Adrián Fonseca Núñez fue reportado como desaparecido el 23 de abril de este año. El joven de 23 años de edad trabajaba en los municipios de Armería y Tecomán. Sus amigos y familiares iniciaron una campaña en redes sociales para solicitar información que permita encontrarlo

https://www.diarioavanzada.com.mx/?p=27871

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Mujeres yaquis de Loma de Bácum marcharán por familiares desaparecidos; no hay noticias de su paradero (Sonora)

Loma de Bácum, Sonora.- Las mujeres yaquis de Loma de Bácum marcharán este lunes para exigir la presentación con vida de sus siete familiares desaparecidos y otros tres hombres cercanos a la etnia que fueron privados de la libertad hace dos meses.

Madres, esposas, hermanas, primas y familiares de los yaquis convocaron a una manifestación el lunes 13 de septiembre, a las 17:00 horas. Saldrán de la Guardia Tradicional de Loma de Bácum con rumbo a La Puerta Grande, el lugar donde la Nación Yoeme accede a su territorio ancestral.

Las familiares de los yaquis desaparecidos no han cesado la búsqueda desde el 14 de julio, fecha en la que los 10 hombres fueron emboscados por hombres armados en el trayecto de regreso a Loma de Bácum al terminar de trabajar en el rancho Agua Caliente, ubicado en la sierra de su territorio.

“La verdad, en su energía se siente la tristeza”, agregó la mujer sobre sus compañeras, “pero también se siente el hambre de justicia de saber de sus familiares y qué fue lo que pasó con ellos”.

Los yaquis desaparecidos son: Martín Hurtado Flores, de 53 años; Heladio Molina Zavala, de 44 años; Fabián Sombra Miranda, de 34 años; Fabián Valencia Romero, de 27 años; Juan Justino Galaviz Cruz, de 28 años; Leocadio Galaviz Cruz, de 38 años; y Braulio Pérez Sol, de 40 años.

Los otros tres hombres son ganaderos muy cercanos a la tribu: Gustavo Acosta Hurtado, de 49 años; Artemio Arballo Cenizales, de 60 años; y Benjamín Portela Peralta, de 65 años.

En Hermosillo también se realizará una manifestación simultánea convocada por ciudadanía solidaria con la Tribu Yaqui, en las escalinatas del Museo y Biblioteca de la Universidad de Sonora a las 17:00 horas del lunes.

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¿Dónde están los Yaquis desaparecidos de Loma de Bácum? A 30 días del hecho, no hay respuestas

 

Ciudad Obregón, Sonora.- Hoy, se cumplen 30 días de la desaparición forzada de 10 hombres, algunos de ellos integrantes de la tropa Yoremia de la etnia Yaqui y otros pobladores de Loma de Bácum. Este caso, al igual que muchos otros, es sumamente doloroso para los familiares, pero trasciende por tratarse de una de las etnias más representativas de Sonora, que actualmente vive y pelea por un territorio acechado por la violencia.

El pasado 14 de julio, en víspera de las fiestas patronales de la Virgen del Carmen, 7 integrantes de la Nación Yaqui y 8 pobladores de la comunidad salieron de Bácum con rumbo al rancho Agua Caliente, la intención era recoger el ganado que sería utilizado para la fiesta tradicional de ese día. No regresaron. El 16 de julio tres mujeres (una menor de edad y dos mayores) fueron liberadas por sus captores. El 17 de julio, dos hombres (un menor de edad y un adulto) fueron liberados.

En una carta mandada al presidente de la República, la etnia describe que ese 14 de julio los desaparecidos fueron sometidos por personas en una motocicleta que portaban armas largas. En el escrito la etnia acusa que los 10 hombres son utilizados como “escudos humanos” para resguardar “las drogas” que clandestinamente se trafican en su territorio.

¿Dónde está Fabián?
Foto: Twitter

Hasta ahora las búsquedas, en donde participan elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC), de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJE), Policía Municipal, Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP), Guardia Nacional, Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y Secretaría de Marina (Semar), no han dado resultados. Tan es así que el pasado 27 de julio un grupo de mujeres yaquis se presentaron en la comisaría de Bácum para exigir la presentación con vida de sus desaparecidos.

La desaparición de estas 10 personas se da 2 días después de que las autoridades de la etnia de Loma de Bácum (el pasado 12 de julio) denunciaron públicamente la intromisión del ejército en sus tierras y que empresas transnacionales están buscando explotar los recursos mineros que hay en su región. A esto hay que agregar que el territorio Yaqui se encuentra en el sur de Sonora donde la violencia se ha incrementado de manera preponderante.

 

  • “¿Dónde está mi hermano?”

Olivia Acosta Hurtado, hermana de Gustavo Acosta Hurtado, relata para TRIBUNA, que ese 14 de julio su hermano recibió una llamada de trabajo por lo que salió de inmediato a cumplir con la solicitud. ‘El Tavo’, como lo conocen, se dedica a la compra venta de ganado, salió de la casa desde temprano, y aproximadamente a las 16:00 horas, la persona que lo contacto se comunicó al no saber de él y las personas que lo acompañaban.

Olivia detalla que fue en el camino de regreso cuando ya no se supo de ellos, añadiendo que en la camioneta de su hermano lo acompañaba Artemio Arballo, y detrás de ellos en otro vehículo, venían los demás. “En total ese día desaparecieron 7 yaquis y 8 yoris, luego soltaron a las mujeres que iban en el convoy, pero mi hermano y las otras 9 personas no han corrido con suerte”.

Olivia comparte que Gustavo, es un hombre trabajador, conocido en la región por su buen trabajo, por lo que la familia tiene fe en que regrese sano y salvo. “En casa esperamos que llegue, tanto yo como su esposa y su hijo quien solo tiene 12 años, confiamos en que lo veremos regresar, las autoridades no nos dan muchos detalles, pero sabemos que ahora que se suman unidades especializadas en búsqueda, las posibilidades aumentan”.

Explica además que, desde la desaparición, la comunidad de la etnia Yaqui, no ha dejado de buscarlos, pese a las lluvias o al calor propio de la región han estado con la fuerte convicción de dar con ellos. “Cuando las autoridades salen de búsqueda, los Yaquis, salen con ellos, o realizan un segundo barrido, no han bajado los brazos, como no lo hacemos los familiares de cada uno de ellos”.

  • ¿Qué avances hay?

El pasado 11 de agosto, los representantes de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas a nivel federal y estatal se reunieron con los familiares de las víctimas, y se sumarán a las búsquedas a partir del 15 de agosto (mañana). Rodrigo González Enríquez, asesor legal de la etnia, informa que a raíz de que se envió un documento al Gobierno Federal, se informó del interés por dar seguimiento al tema y que las búsquedas se mantendrán de manera indefinida.

“Tuvimos una reunión con 2 comisionados que acudieron por parte de las fiscalías especializadas en investigación de desapariciones forzadas, a nivel federal y estatal, donde se ofrecieron unirse a la búsqueda, acordando que se estarán sumando a partir del 15 de agosto”, explica González Enríquez.

Por su parte, Guadalupe Flores Maldonado, vocero de la comunidad de Bácum, añade que, la reunión con las autoridades nacionales de búsqueda, deja un panorama un poco más favorable al pronunciarse el interés por apoyar en la búsqueda de los 10 compañeros que fueron privados de su libertad. “Ya hemos recibido respuesta por parte de las Naciones Unidas y tras la denuncia por privación ilegal de la libertad expuesta al gobierno federal, se tuvo un primer acercamiento en donde se acordó el apoyo en nuestras búsquedas”, finaliza.

https://www.tribuna.com.mx/sonora/2021/8/14/donde-estan-los-yaquis-desaparecidos-de-loma-de-bacum-30-dias-del-hecho-no-hay-respuestas-263908.html

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Colectivos piden tregua al ‘narco’ en Tamaulipas para buscar a desaparecidos

María López/Milenio
31 julio 2021

Enviaron una carta al líder del cártel del Golfo en la comunidad para tener acceso al campo de exterminio La Bartolina; “apelamos a su compasión para exhumar restos”, dicen.

La Unión de Colectivos de Madres Buscadoras de Tamaulipas pidió una tregua al líder de la facción del cártel del Golfo para que les permitan el ingreso al campo de exterminio La Bartolina, en Matamoros, para buscar restos de sus familiares desaparecidos.

“No buscamos culpables, buscamos a nuestros hijos, padres, madres, hermanos y familiares”, señalaron a través de un comunicado, en el que aseguran que saben que existe ese centro de exterminio desde el sexenio pasado.
Indicaron que quieren acceder a ese lugar ubicado a 23.7 kilómetros al este de Matamoros para exigir a las autoridades que exhumen, identifiquen y entreguen a las víctimas que se encuentren.

“Apelamos a su compasión y buen corazón como seres humanos que somos y nos permitan ir al predio de La Bartolina en su ciudad a exigir a las autoridades de los tres niveles de gobierno que hagan las diligencias necesarias para empezar a exhumar los restos que se encuentran”.
El comunicado, firmado en nombre de las 200 familias que conforman el colectivo, fue dirigido al líder del grupo Ciclones de Matamoros, del cártel de Golfo para pedir una tregua en la que se respete su vida y libre tránsito para buscar a sus familiares:

“La incertidumbre de no encontrar a los nuestros ha derivado en una tortura interminable al no saber de la suerte o paradero de los desaparecidos, lo que resulta insoportable”.
Como señal de que aceptan esa tregua, solicitaron al grupo delincuencial que les responsan a través de una manta, como las colocadas en la mayoría de los municipios, cuando anunciaron una tregua con las facciones internas del cártel del Golfo.

“Para que ustedes sepan que somos familias de desaparecidos que solo queremos saber si se encuentran nuestros familiares en La Bartolina, nos amarraremos una pañoleta blanca en el codo izquierdo y llevaremos banderas blancas en señal de paz”.
El mensaje fue tuiteado por Delia Quiroga Flores, quien junto con su familia tuvo que salir de Tamaulipas por el secuestro de su hermano Roberto en 2014.

La titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Karla Quintana, informó que desde 2017 han trabajado en el procesamiento de La Bartolina, en Matamoros, donde se han recuperado al menos 500 kilogramos de restos óseos calcinados.

El lugar fue descubierto por la Secretaría de la Defensa y elementos de la entonces Procuraduría de Tamaulipas en abril de 2016, siendo estos últimos quienes iniciaron el procesamiento del terreno y desde hace dos años participa la FGR.

En Matamoros, opera José Alfredo Cárdenas, El Contador, y sobrino de Osiel Cárdenas Guillén, fundador del cártel del Golfo. El 3 de marzo de 2019 fue detenido en San Luis Potosí por secuestro y robo, y permanecía recluido en el penal de Victoria, pero por un acuerdo con la Federación para desfogar las cárceles fue trasladado al Cefereso 14 en Gómez Palacio, Durango, de donde logró su libertad.

El pasado 19 de junio, las facciones del cártel del Golfo en Matamoros y Río Bravo ingresaron a colonias de Reynosa, donde dispararon contra 15 inocentes. El lunes 26 de julio aparecieron mantas en la mayoría de los municipios, donde anunciaron una tregua entre los grupos.

ledz/icgc

https://www.milenio.com/policia/buscadoras-tamaulipas-piden-tregua-narco-buscar-familiares?utm_source=pocket_mylist

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Familiares de desaparecidos crean colectivo de búsqueda de personas en Quintana Roo

Carlos Hernández / PorEsto!

Ayer se conformó el Colectivo de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Quintana Roo, “Verdad, memoria y justicia”, que ante la omisión de la Fiscalía General del Estado, buscará ante los entes federales exigir que se agilicen las carpetas de investigación que están estancadas.

“Este colectivo está conformado por familiares de personas desaparecidas en el Estado de Quintana Roo, en su calidad de víctimas indirectas de los delitos relacionados con la desaparición de personas. Es un fenómeno que va en aumento y lamentablemente daña la sociedad civil y en nuestro Estado estamos viviendo los estragos de víctimas desaparecidas”, indicó Romana Rivera, quien busca a su hija Diana García Rivera, desaparecida desde el 21 de febrero de 2020.

Ludovico Zamora Hernández, vocero del colectivo, afirmó que en próximos días buscarán consolidarse como asociación civil para tener calidad jurídica. Dijo que tienen más de mil 800 fichas de búsqueda, de las cuales desconocen cuántas de éstas se desactivaron, de ahí la importancia de abrir el diálogo con la Fiscalía.

Por esta razón iniciarán a tocar puertas en la Fiscalía General de Quintana Roo, con el Gobernador Carlos Joaquín González y con la Comisión de Búsqueda de Personas -ente gubernamental- para solicitar que sean tomados en cuenta en las acciones de búsqueda de personas desaparecidas en Quintana Roo, tal y como la marca la Ley General de Víctimas.

Además pedirán la intervención de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) para que intervenga en la localización de personas, esto tras el hallazgo de fosas clandestinas en la periferia de la delegación de Alfredo V. Bonfil, donde el 13 de julio pasado se halló una narcofosa de donde exhumaron nueve cuerpos, dos de los cuales ya fueron identificados.

Revictimizan y rechazan a los familiares

María Dolores Patrón, madre de Francisca Mariner Flores Patrón, de 17 años, desaparecida el 22 de junio de 2020, lamentó que a un año y un mes de la desaparición de su hija, ha sido revictimizada y rechazada en la Fiscalía General de Quintana Roo.

En entrevista a Por Esto!, indicó que su hija desapareció luego de que fueran a arreglar el aire acondicionado de su casa. “Su última conexión fue a las 3:30”, dijo.

La desaparición de Francisca Mariner quedó asentada en la carpeta de investigación FGE/QROO/BJ/06/10110/2020. La persona que acudió a reparar el clima admitió haberla visto, pero aseguró que no pudo trabajar porque el aparato a reparar se encontraba en un área donde había una menor de edad durmiendo, hija de la desaparecida, que en ese entonces tenía seis meses de nacida y actualmente está bajo el cuidado de su abuela, María Dolores.

Sin embargo, la Fiscalía de Quintana Roo no encontró elementos suficientes en su contra y lo deslindó de la presunta responsabilidad de la desaparición de Francisca.

Su madre, María Dolores Patrón, lamentó que durante el año y un mes que está desaparecida su hija acudió en múltiples ocasiones a preguntar sobre los avances y posibles logros en la carpeta de investigación, pero se topó con un muro de indolencia, revictimización y rechazo.

“Regresé a la Fiscalía justo cuando mi hija cumplió un año de desaparecida y primero el guardia de la entrada me dejó esperando una hora afuera, me dijo que no podía pasar”.

Agregó que posteriormente observó a una trabajadora de Alerta Amber y le preguntó si la podía atender, a lo que obtuvo respuesta favorable. El viacrucis de la mujer continuó durante una hora y media más, pero ya dentro de las oficinas de la Fiscalía, donde no fue atendida.

“Paso y cuando llego a las oficinas de Alerta Amber me preguntaron quién soy y el expediente de quién iba a ver. Les dije que era la mamá de Francisca Mariner, abrió la puerta y le preguntó a la Fiscal. Quiero pensar que le dijo que no me quería atender, porque me dijo que me esperara”.

“Me esperé hora y media en la sala de espera y nunca me atendió. No estaban atendiendo a nadie porque vi cuando abrieron la puerta; de hecho pasaron primero a gente que llegó después de mí. Después pregunté si había alguien y me dijeron que no”.

Sostuvo que esta situación le generó mucho coraje. “Agarré una hoja en blanco y escribí ‘gracias licenciada por no atenderme, hoy se está cumpliendo un año de la desaparición de mi hija y vine para ver cómo va el caso’ y se lo pegué en la puerta de la Fiscal, tomé una foto y me fui”.

Posteriormente, narró, esta situación la reportó a Derechos Humanos y fue a través de ellos que logró conseguir una cita para saber del avance de las investigaciones de su hija, las cuales están igual que cuando presentó la denuncia.

La afligida mujer dijo que es necesario que la fiscalía solicite al Instituto Nacional Electoral (INE) una investigación sobre sí su hija ha solicitado una nueva credencial para votar, por lo que hizo un escrito a la Fiscalía para que hagan la petición.

En cuanto a la creación del colectivo, reconoció que es algo necesario, ya que faltan muchas cosas por hacer en la búsqueda de sus seres queridos. “Nosotros buscamos a nuestros familiares. No buscamos culpables, ahorita no me interesa saber quién fue o cómo, sólo quiero saber qué fue de mi hija, saber si está viva, si está bien, si no me tengo que resignar”.
Más de 300 desaparecidos desde 2019

De acuerdo con una solicitud de transparencia enviada a la Fiscalía General de Quintana Roo, entre 2019 y 13 de julio de 2021 se abrieron mil 459 protocolos Alba y Alerta Amber en Quintana Roo.

Durante 2019 se lanzaron 707 alertas, de la cuales 580 fueron desactivadas. Es decir, que hay 127 personas desaparecidas en ese año.

Para el 2020 se iniciaron 532 alertas, de las cuales 413 fueron desactivadas por la Fiscalía tras la localización de las personas, continuando desaparecidas 119 personas.

Hasta el 13 de julio del presente año, la fiscalía abrió 220 fichas de búsqueda, de las cuales se desactivaron 131. Actualmente hay 89 personas desaparecidas.

CG

https://www.poresto.net/quintana-roo/2021/7/24/familiares-de-desaparecidos-crean-colectivo-de-busqueda-de-personas-en-quintana-roo-268135.html

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Red de Desaparecidos de Colima convoca a una marcha este 10 de mayo en apoyo a las mamás de los desaparecidos

Foto: El Comentario

Francis Bravo / El Comentario

Luego de anunciar que el próximo lunes 10 de mayo el colectivo Red Desaparecidos de en Colima realizará una marcha por las mamás de los desparecidos, su secretaria Blanca Estela Ramírez Hernández, manifestó que de marzo a abril han desaparecido alrededor de 60 personas en el estado.

Tenemos alrededor de 60 desaparecidos a partir de que iniciaron las campañas (de marzo a abril), y se siguen sumando, el día de ayer (jueves) se reportaron tres desaparecidos”, expresó la secretaria de la Red Desaparecidos de Colima.

En ese sentido, precisó que las personas desaparecidas son jóvenes de entre los 16 y los 25 años por lo regular, “si hay personas de más edad, hasta de 50 y 60 años, pero la gran mayoría es de esas edades, siendo hombres y mujeres, ahorita está al alza la desaparición de mujeres”.

Ramírez Hernández manifestó que pese a la pandemia de Covid-19 los índices de desparecidos siguen en aumento.

Lamentablemente, dijo, seguimos en la misma línea, “no hay nada que detenga esto, hablábamos el año pasado de la pandemia, pero vamos saliendo de esta situación y nada ha cambiado, absolutamente nada, seguimos con los índices arriba y no solo en desaparecidos, sino de delincuencia organizada en general”.

En cuanto a si han tenido acercamiento con las y los candidatos a la gubernatura, señaló que como colectivo están abiertos a escuchar a quienes aspiran a dicho cargo, y mencionó que hasta el momento solo han tenido acercamiento con la candidata de Morena-Panal, Indira Vizcaíno Silva.

“Hemos tenido una sola reunión hasta ahorita, abrimos la propuesta para que los candidatos y candidatas nos propusieran, lo hizo Indira Vizcaíno, se comprometió y estamos en eso, en el beneficio de la duda”, comentó.

Reiteró que siguen abiertos para quien quiera acercarse y platicar con el colectivo sobre las necesidades y todo lo que requieren que se haga y se siga trabajando.

No tienen nada que celebrar

Sobre la marcha del próximo lunes, Blanca Estela Ramírez dijo que “es como una manera de decir que una mamá no tiene nada que festejar ese día porque le falta una parte complementaria de su vida que es un hijo, ese es el motivo de la marcha, que no hay nada que festejar”.

La marcha partirá a las 10 de la mañana de la Piedra Lisa, tomarán la Calzada Galván para continuar por la calle Madero y concluir en el Jardín Libertad, frente a Palacio de Gobierno; a las 12 del día se realizará una misa, que es para los desaparecidos y las mamás de los desaparecidos.

Se pide que se vaya con playera blanca y quien quiera puede llevar alguna veladora y pueden ayudar a cargar a alguna lona.

Finalmente, dejó claro que la marcha no tiene tintes políticos ni partidistas, y no aceptarán como partido político a nadie, si algún político quiere ir tiene que sumarse de la manera que se le está pidiendo, con una playera blanca nada más.

https://elcomentario.ucol.mx/de-marzo-a-abril-han-desaparecido-60-personas-en-colima-red-de-desaparecidos/