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Del golfo de Finlandia al Círculo Polar Ártico, la Extemporánea zapatista se enlaza con las luchas de Finlandia.

COLECTIVO GRIETA

“La Extemporánea” en Finlandia. FOTO: Colectivo Armadillo Suomi

10 de octubre de 2021.- Recorriendo de extremo a extremo Finlandia, la delegación zapatista “La Extemporánea” se ha encontrado con colectivos, organizaciones e individuos conociendo de sus de sus luchas y resistencias, aprendiendo e intercambiando experiencias. El Colectivo Armadillo Suomi de Finlandia ha documentado y compartido distintos momentos de este recorrido que ha llevado a los indígenas mayas rebeldes desde Helsinki en las costas del Golfo de Finlandia hasta el territorio del pueblo Sami, dentro del círculo Polar Ártico, en la localidad de Ohcejohka, donde las fronteras del capital marcan el límite entre Finlandia y Noruega.

En Helsinki, las compañeras y compañeros zapatistas se reunieron para conocer las experiencias los inmigrantes en Finlandia. En ese encuentro la música se hizo presente a través de “Las Jaranas del Norte” y de un coro finlandés. También en Helsinki, activistas del “Free movement” y otros colectivos en defensa de los derechos de los migrantes compartieron con La Extemporánea sus experiencias de lucha.

Encuentro de zapatistas con colectivos de inmigrantes en Finlandia. Foto: Facebook Colectivo Armadillo Suomi

En el extremo norte de Finlandia, en territorio del pueblo Sami, “La Extemporánea” se reunió en una Lavvu, tienda tradicional de los pastores de renos con compañeras y compañeros de la comunidad de Ohcejohka. Allí, conocieron de cómo los proyectos extractivistas amenazan los territorios de pastoreo del pueblo Sami, afectando sus migraciones anuales a través de la taiga nórdica.

Encuentro con el pueblo Sápmi dentro de una gran tienda Lavvu. Foto: Colectivo Armadillo Suomi

 

En la ciudad de Oulu, en las costas del extremo noreste del Golfo de Botnia,  160km al sur del Círculo Polar Ártico, la Travesía por la Vida incluyó un encuentro con colectivos como Elokapina Oulu, que lucha en defensa del medio ambiente y promueve la desobediencia civil pacífica; Oulutopia, colectivo que ha organizado todo un ciclo de proyecciones de video, pláticas y foros para difundir la lucha zapatista en esta ciudad de Finlandia. Los indígenas mexicanos también se encontraron con el grupo de Punk Paskakaupuni.

Encuentro dela delegación Extemporánea zapatista en la ciudad de Oulu, Finlandia. Foto: Facebook Colectivo Armadillo Suomi

A lo largo de su recorrido por Finlandia, “La Extemporánea” ha participado en diversos foros, simposios y conversatorios con colectivos ambientalistas y feministas intercambiando experiencias de lucha en defensa de la Madre Tierra y en contra del capitalismo que la destruye y amenaza con ello nuestra vida. De la selva a la taiga boreal, la delegación ha llevado a cabo su tarea de aprender e las luchas de otros pueblos y otras tierras.

Movilización en Helsnki el pasado 24 de septiembre, respondiendo al llamado del EZLN, contra las agresiones hacia las comunidades indígenas zapatistas. Foto: Colectivo Armadillo Suomi

Comunidades que se dedican al pastoreo de renos, colectivas feministas, trabajadores migrantes en lucha, colectivos ambientalistas, un llamado a “no olvidar el espíritu de Yanga”, el grito de solidaridad frente a las agresiones del mal gobierno mexicano hacia los zapatistas, han sido algunos de los destellos el recorrido zapatista por tierras finlandesas. Destellos que apenas sugieren lo que, sin brillar, ilumina los pasos de esta delegación, su alegría, preparación y disposición para escuchar.

Con información de: https://m.facebook.com/colectivoarmadillosuomi/?ref=page_internal&mt_nav=0

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Hereder@s de la revolución zapatista en Morelos acompañan la Travesía por la Vida del EZLN por Europa

Héctor Zetina/ CAMINO AL ANDAR

Sí somos conservadores, porque aquí en este pueblo, nos gusta conservar nuestras tierras, nos gusta conservar el agua, nos gusta conservar nuestros espacios. Entonces sí, somos conservadores.

Samir Flores Soberanes

Cuernavaca, 20 de septiembre de 2021.

Hereder@s de la revolución del General Emiliano Zapata se suman a la Travesía por la Vida, viajando mañana a Europa (comunicado CNI-CIG-FPDTAPMT, 19-09-2021) donde tendrán la oportunidad de denunciar públicamente el despojo de las grandes corporaciones europeas en el estado de Morelos. El capital europeo no ha cesado, con su voluntad colonialista, de contribuir a la devastación de las geografías del Abya Yala: minería, fábricas contaminantes, extracción y transporte de combustibles fósiles, parques eólicos y solares sobre tierra fértil y de propiedad ancestral de pueblos originarios, turismo y megaproyectos de infraestructura que amenazan la vida de las comunidades indígenas y campesinas, y someten a la incertidumbre el futuro de las sociedades de América Latina.

El Popocatépetl, un volcán activo

Una de las formas más extremas de esta devastación es el despliegue de polos de desarrollo que transforman el territorio a través de la urbanización, los parques industriales, los servicios conexos y la infraestructura para comercio y transporte. Estos polos de desarrollo, cada vez menos viables debido a su impacto ecológico, son indispensables para la reproducción del capital internacional que se sostiene por una maquinaria de consumo imparable. “Parece que alguien tiene que pagar las consecuencias por nuestra riqueza”, suponen desde las oficinas y las salas de juntas corporativas del gran capital trasnacional con su criterio economicista, que siempre es reduccionista. Por otra parte, a medida que las restricciones por las normas ambientales y los costos laborales en los países industrializados significan un mayor riesgo legal y financiero para las empresas en sus lugares de origen, se activan los mecanismos de relaciones públicas internacionales para que naciones en vías de desarrollo asuman los costos sociales y ambientales del capitalismo global.

Tal es el caso del megaproyecto de distribución y conversión eléctrica de metano fósil denominado Proyecto Integral Morelos, que se quiere imponer a los pueblos campesinos que rodean los majestuosos volcanes del centro de México en distintos municipios de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala; epicentro de la gesta revolucionaria zapatista, en la que 100 años antes pueblos indígenas y campesinos dieron la vida por la defensa de la libertad, el territorio y el derecho a vivir en paz con su propia manera de entender el mundo y la vida.

Cuando los pueblos campesinos herederos de la revolución zapatista de Morelos se enfrentan a las razones de estado de Luis XIV

Aunque el megaproyecto se había ideado en la década de los 90, en enero de 2008 sucedió un hecho que da indicios sobre cómo se gestó con la complicidad entre los malos gobiernos y las corporaciones transnacionales. El momento, las palabras y los personajes ahí presentes nos pueden ayudar a entender por qué el EZLN invita a la recién nombrada Tierra Insumisa, Slumil K’Ajxemk’Op, a escuchar lo que la delegación del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla y Tlaxcala tiene que decir.

Así, durante la inauguración de una nueva línea de producción de vidrio de la empresa francesa Saint Gobain, ubicada en el parque industrial de Cuautla, municipio de Ayala, el presidente Felipe Calderón sentenció frente al encargado de Empresas y Comercio Exterior de Francia en ese momento, el ultraderechista Hervé Novelli, y otros personajes gubernamentales y empresariales: “Será una acción prioritaria para mi gobierno traer el gas natural a esta zona industrial, al estado de Morelos”. Se puede suponer que mientras le escuchaban, los empresarios en cuestión se frotaban las manos pensando en sus ganancias.

Termoeléctrica de Huexca, Morelos

En el contexto de la inauguración de esa planta industrial, denominada Float Cuautla II, se animaban los viejos sueños imperiales de ultramar de la rancia oligarquía francesa, heredera simbólica de Luis XIV, fundador de la empresa Saint-Gobain en el siglo XVII. Trescientos años después, esa misma voluntad imperial se representó en la conformación de un Grupo de Alto Nivel binacional Francia-México, establecido por los presidentes Nicolás Sarkozy y Felipe Calderón.

Se enuncian los participantes de este grupo de Alto Nivel como botón de muestra, para que usted, lectora, lector, conociendo a los actores, saque sus propias conclusiones sobre la naturaleza del drama. Por parte de Francia; Bruno Lafont, presidente y director general del Grupo Lafarge; Franck Riboud, presidente y director general de Grupo Danone; Gerard Mestellet, presidente y director de General Suez; Gilles Pellison, administrador general de Grupo Accor; Henri Lachmann, presidente del Consejo de Vigilancia del Grupo Scheneider; Jean-Louis Beffa, presidente del Consejo de Administración de Saint-Gobain; Jean-Michel Blanquer, actual ministro de Educación; Jean-Paul Herteman; director de la Sección Propulsión Safran, y Louis Gallois, Presidente y Director General de Eads. Por la parte de México: Alberto Bailléres, presidente de Grupo Bal; Miguel Alemán Velasco, presidente del Consejo Interjet; Emilio Azcárraga Jean, presidente del Consejo de Televisa; Juan Beckman, director de Casa Cuervo; Juan Gallardo Thurlow, presidente del Grupo Embotelladoras Unidas; Manuel Medina Mora; presidente del Consejo Citigroup, y Manuel Arango, presidente de Concord.

Entrada a termoeléctrica intervenida

Según un comunicado emitido en ese entonces por la Secretaría de Economía, Novelli comentó que “el Grupo de Alto Nivel constituye una iniciativa innovadora que trabajará en cuestiones estratégicas y estructurales de la relación bilateral, con la finalidad de generar polos de competitividad, vinculación entre empresas y universidades, desarrollo de infraestructura y promoción comercial”[1]. Lo que en el buen entendimiento debe leerse como despojo, sacrificio ambiental y mano de obra barata para las trasnacionales francesas y negocios de privilegio para los empresarios y políticos mexicanos involucrados. Entre papeleos, palabras negociadoras, brindis y felicitaciones, el insulso mencionado Grupo de Alto Nivel se guardó de advertir los riesgos ambientales, a la salud humana y a los derechos colectivos de los pobladores de la región.

Asamblea de campesin@s de Ayala

En este entorno, los de “muy alto nivel” se dieron la mano pretendiendo sellar el destino de los pueblos de la región de los volcanes como polo de desarrollo industrial y urbano. Una decisión que violó de origen el derecho de los pueblos campesinos locales de raíz nahua a decidir sobre su territorio a través de mecanismos de consulta culturalmente pertinentes, tal como lo ordena la Constitución y acuerdos internacionales vinculantes que el gobierno mexicano supuestamente está obligado a cumplir y promover. ¿Acaso los representantes del gobierno francés no lo sabían? ¿No lo sabían los ejecutivos de la empresa Saint-Gobain? ¿No sabían que con la promoción de la extracción, distribución y consumo del metano extraído en los campos de fracking en Texas contribuyen al desastre ambiental planetario por la explotación de un gas de efecto invernadero con potencial de calentamiento global muy superior al propio dióxido de carbono?[2] ¿Tampoco saben que el gasoducto cruza una zona volcánica activa que pone en riesgo permanente a las miles de personas que habitan en la zona?

Sí lo saben, pero desde su creación, la empresa fue fundada por razones estratégicas de Estado; razones que para los de arriba y para los estúpidos suelen ser prioritarias a la vida misma. Desde el principio, Luis XIV fundó la empresa en respuesta a la competencia de producción de vidrio que monopolizaba en los años mil seiscientos el gremio de vidrieros venecianos, cuyos beneficios económicos, el monarca absolutista no quería perder. ¿Y por qué sigue siendo una corporación de interés prioritario para el estado francés? Porque ha sido clave en el proceso de inserción de Francia al capitalismo global, y porque detrás de la fachada de proveedor de bienes para hogares y la industria automovilística, también Saint-Gobain es una corporación estratégica del complejo industrial-militar en Occidente. Si lo dudan, pregunten a la industria de armamento de cuál empresa se proveen de los materiales vidriados que utilizan para sus armas, vehículos y equipamiento. Una empresa que en Morelos ya fue denunciada penalmente hace veinte años por arrojar sus residuos industriales a las barrancas que dividen los municipios de Ayala y de Cuautla.

Manifestación zapatista en Morelos

Así que Saint-Gobain no es una empresa social y ambientalmente responsable, como se autodesignan; muy por el contrario, Saint-Gobain es una empresa colonialista y ecocida, a la que no le importa enfermar a la población, ni acabar con el ambiente, ni mucho menos siente remordimiento por ser partícipe del despojo en contra de los pueblos campesinos e indígenas de México, con tal de obtener la energía necesaria para mantener la temperatura de sus hornos de fundición. La misma demanda de energía que agotó los bosques alrededor de las primeras fábricas de esa y otras empresas de vidrio en el siglo XVII[3].

Pero Saint-Gobain no es la única empresa francesa, ni europea, que ofende con sus siniestros intereses a los pueblos originarios que habitan en los alrededores de la triada volcánica emblemática del centro de México; Popocatépetl, Iztaccíhuatl y Matlalcuéyetl.

La empresa Danone, a través de su filial de agua embotellada Bonafont, se ha dedicado a despojar del agua a los nahuas de más de veinte comunidades en Puebla, para venderla masivamente en botellas de tereftalato de polietileno, mejor conocido como PET, que ahoga al planeta bajo el plástico. Conscientes de las afectaciones, los Pueblos Unidos denuncian a Bonafont por haber extraído el agua que debería disponerse para la agricultura tradicional y los servicios ecosistémicos de la región. Recientemente, algunos de estos pueblos denuncian que esa extracción de agua ha provocado un socavón apocalíptico que apareció de un día para otro en sus campos de cultivo, y cuya sorprendente imagen ha dado la vuelta por las redes sociales de prácticamente todo el mundo.

Samir vive, Zapata vive y que muera el mal gobierno

Así, corporaciones estratégicas francesas han sido participes de una violencia inaudita contra las comunidades nahuas del centro de México, en su afán por expandir sus negocios y asegurar sus inversiones a cualquier costo. Violencia que se ha dejado sentir con toda la fuerza del estado, ordenada por gobernadores y políticos locales de dudosa categoría, junto con las empresas de infraestructura energética beneficiadas con los millonarios contratos de construcción, tanto de la termoeléctrica, como del gasoducto; Elecnor y Enagas, de España, y Bonnati, de Italia, así como uno que otro grupo criminal que coinciden en su interés por controlar un territorio que no les pertenece. A través de fuerzas regulares, irregulares e indistintas han amenazado, golpeado, extorsionado, encarcelado y asesinado a opositores de esos pueblos a quienes en el año de 2009 un presidente criminal los sentenció al despojo y la servidumbre. Por supuesto, los pueblos, rebeldes a esas intromisiones, decidieron resistir, organizándose en Frentes y Asambleas, contra toda forma de despojo.

Campaña informativa en el zócalo de Cuernavaca sobre la travesía por la vida
(primavera 2021).

Entendiendo el descontento que provocaba el llamado Proyecto Integral Morelos (PIM), el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, prometió durante su campaña que la termoeléctrica sería cancelada, porque era como “construir un basurero de residuos tóxicos en Jerusalén”, en alusión a que la región es la cuna del venerado general revolucionario agrarista, Emiliano Zapata Salazar. Y los pueblos campesinos sintieron que, por fin, se esfumaría para siempre la pesadilla desarrollista que representa el PIM, y votaron masivamente por el tres veces candidato a la presidencia de la República. Sin embargo, apenas a unos meses de haber ganado las elecciones, López Obrador dijo que el Proyecto Integral Morelos continuaría porque “la sociedad mexicana ya había pagado mucho dinero por esa obra”, pero que quedaría la decisión en los ciudadanos a través de una consulta.

Cuando los pueblos organizados contra el megaproyecto le reclamaron su cambio de posición durante un mitin en un famoso balneario de la ciudad de Cuautla, y que la consulta no correspondía con los lineamientos obligatorios que se deben considerar para respetar la integridad de los derechos de los pueblos indígenas, el entonces flamante presidente de México los calificó como “conservadores de izquierda”, que le hacían el juego a la derecha por oponérsele.

Diez días después, Samir Flores, nahua de la comunidad de Amilcingo, padre de familia, herrero y comunicador comunitario, y uno de los principales y más populares opositores al proyecto fue acribillado a la puerta de su casa. Han pasado más de treinta meses sin avances para capturar a los asesinos. Y en medio del luto, el 23 y 24 de febrero la consulta ilegal se llevó a cabo; los pueblos directamente la bloquearon en sus comunidades o votaron en contra, pero la maquinaria gubernamental estatal encabezada por el gobernador Cuauhtémoc Blanco envió a los burócratas a votar a favor de la instalación del gasoducto y la termoeléctrica en las grandes ciudades del estado, con la falsa promesa de que contar con una planta generadora de energía a nivel local les bajaría el costo de la electricidad doméstica e impulsaría el desarrollo estatal.

Campaña informativa en el zócalo de Cuernavaca sobre la travesía por la vida
(primavera 2021).

Y así, el nuevo gobierno de las promesas de cambio fue considerado, con razón, como otro “mal gobierno” por los campesinos de Morelos, tal como el líder de la Revolución del Sur y los hombres y mujeres que lo acompañaron cien años atrás consideraron a los gobiernos que los oprimían. Y desde el tiempo que llevan en el poder las nuevas administraciones federal y estatal, este proyecto, que de consolidarse sería un golpe mortal para la vida campesina del huerto y granero del centro de México, avanza a sangre y fuego, dividiendo a las comunidades, comprando voluntades y permitiendo el despliegue de la criminalidad en la región. En plena pandemia, en noviembre del 2020, el plantón del río Cuautla que habían instalado los campesinos zapatistas de los ejidos del municipio de Ayala, en la comunidad de San Pedro Apatlaco, fue desalojado por militares adscritos a la Guardia Nacional, por impedir la terminación del acueducto que les roba el agua del río para llevarla a las turbinas de la Termoeléctrica de ciclo combinado en Huexca. Y las pruebas de funcionamiento continúan a pesar de las denuncias por los niveles de ruido y contaminación que provocan y que empiezan a afectar la salud de los pobladores de la pequeña comunidad.

Todo esto no parece importarle nada al actual director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett Díaz, famoso por ser el artífice del fraude electoral de 1988, y sospechoso de los asesinatos del periodista Manuel Buendía y del agente de la DEA, Enrique Camarena. Tampoco parece importarle al presidente López Obrador, ni a Cuauhtémoc Blanco; ex futbolista, actor de telenovelas y actual gobernador de Morelos; ni mucho menos a los consejos de administración de las empresas trasnacionales asentadas en ciudades y parques industriales en los estados de Puebla y Morelos. Por ejemplo: Volkswagen, Nissan, Burlington, Pfizer, Unilever, las mencionadas Saint-Gobain y Danone, y muchas otras que despojan y aprovechan los últimos reductos de riqueza natural en el planeta.

A pesar de estos formidables enemigos, mujeres y hombre campesinos de origen nahua los resisten y han detenido, por vía legal y vía moral, el avance del gasoducto y la operación de la termoeléctrica. Quienes acompañamos esta lucha, recibimos con alegría la invitación que el EZLN ha extendido a una delegación del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala, organización articulada con el Congreso Nacional Indígena, a acompañar a la Travesía por la Vida. Travesía donde los dolores, rabias y luchas se hermanen con las contrapartes europeas de abajo y a la izquierda, para que por toda la Slumil K’ajxemk’op, se escuchen fuerte y claras las consignas: ¡Agua sí, Termo no! ¡Queremos frijoles, queremos maíz, y a la termoeléctrica fuera del país! ¡Samir vive, Zapata vive!

Plantón zapatista de San Pedro Apatlaco, río Cuautla

[1] Comunicado de la Secretaría de Economía 2006-2012. (24/11/2012). Acuerdan México y Francia fortalecer la relación comercial.

[2] Se pueden consultar los reportes del IPCC sobre el potencial de gas de efecto invernadero del metano por uso energético, y distintas agencias ambientales de la mayoría de los países (ejemplo).

[3] Para profundizar en el conocimiento sobre el impacto en los recursos forestales de las primeras industrias del vidrio promovidas por las monarquías europeas en el periodo colonial: Valles Garrido, J. M. (2008). La presión de la actividad industrial sobre los recursos forestales en el Antiguo Régimen: el pinar de Valsaín y las Reales Fábricas de Cristales. Cuadernos De Estudios Del Siglo XVIII, (18), 245-271.

Nota y fotos de Héctor Zetina, Colectividad Nuestra Alegre Rebeldía, Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire de Morelos, para Radio Pozol y medios libres.

https://www.caminoalandar.org/post/hereder-s-de-la-revoluci%C3%B3n-zapatista-en-morelos-acompa%C3%B1an-la-traves%C3%ADa-por-la-vida-del-ezln

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Escuadrón zapatista regresa a México después de cuatro meses de gira por Europa

EFE/ SIN EMBARGO
Tras cuatro meses de una gira por Europa, el Escuadrón 421 del Ejército Zapatista de Liberación Nacional regresó a la Ciudad de México.

Ciudad de México, 11 de septiembre (EFE).- El Escuadrón 421, un grupo de indígenas zapatistas mexicanos, volvió este sábado a territorio mexicano tras cuatro meses de esparcir su mensaje de lucha contra la desigualdad en Europa.

Los integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) llegaron al Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, donde no dieron declaraciones a los medios, pero ya los esperaban representantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) y del Concejo Indígena de Gobierno (CIG).

El objetivo del viaje era que la labor de los zapatistas “trascienda” en “varios pueblos”, declaró a Efe Filiberto Margarito Juan, representante de la comunidad otomí en Ciudad de México y concejal del CNI y el CIG.

“Tiene que trascender en otros países internacionales para ir sembrando semillas, ir agrupando más compañeros de lucha, de residencia, en sus pueblos y en sus comunidades”, expresó el líder indígena, originario del centro del país.

Desde el 2 de mayo el Escuadrón 421 emprendió una travesía marítima para llevar “la semilla encomendada” por sus pueblos en la lucha contra la “desigualdad derivada del sistema económico y social capitalista” y tras más de 50 días de viaje comenzaron una gira por distintas ciudades de Europa.

Vista hoy del barco en que integrantes del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) zarparon rumbo a Europa. Foto: EFE.

Tras su regreso, diversos pueblos indígenas han anunciado un nuevo contingente, llamado “La Extemporánea”, que estará integrado por unos 140 representantes que saldrán de Ciudad de México con rumbo a Viena, Austria, al encuentro con sus colegas para continuar los trabajos.

Los indígenas buscan compañeros de lucha, pero también crear consciencia en países ricos sobre las “invasiones” extranjeras, tanto las históricas de hace siglos, como las actuales representadas por empresas.

“Es muy difícil que se cambie (la mentalidad) de un día para otro, por eso está la organización, la resistencia de los colectivos, que se tengan que organizar, que se tengan que unir fuerzas para que nos volteen a ver”, comentó Margarito Juan.

El viaje ha cobrado relevancia porque este año el Gobierno de México conmemora los 500 años de resistencia indígena, como ha rebautizado a la efeméride de la conquista de Hernán Cortés, además de 200 años de la consumación de independencia.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador, acusó este sábado a España de “soberbia” por no atender su petición de ofrecer disculpas a los pueblos indígenas del país por “la represión que hubo, los asesinatos masivos, el exterminio” de la conquista.

Los indígenas han coincidido en señalar los abusos de la “invasión extranjera”, pero también han cuestionado al Gobierno de López Obrador por impulsar megaproyectos en su territorio, como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y los nuevos aeropuertos del sureste.

“El Gobierno dice que primero los pobres pero es para perjudicarnos, quitarnos las tierras, realmente nosotros vamos a ir en lucha y a buscar otras organizaciones”, concluyó Margarito Juan.

https://www.sinembargo.mx/11-09-2021/4027022

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GIRA ZAPATISTA: “Vemos una oportunidad para unir todas las esperanzas” (Grecia)

Texto y fotos: Daliri Oropeza/ PIE DE PÁGINA
Desphina, activista griega, pone en perspectiva lo que significa para los movimientos sociales europeos el movimiento zapatista desde el 94 hasta la actual travesía. Habla de los horizontes que abre el Escuadrón 421 y describe cómo ha sido la solidaridad con las comunidades autónomas rebeldes en el caminar de la rebelión

ATENAS, GRECIA, Ελλάδα.- Caminamos desde la plaza Syntagma, donde se llevan a cabo protestas masivas, hacia el monumento a Alexandros Grigoropoulo, donde los colectivos zapatistas colocaron una pintura-regalo del EZLN a la juventud rebelde griega en el lugar donde fue sembrada su memoria en el barrio anarquista de Exarchia, después de su asesinato por parte de la policía griega. Durante el camino, realizamos la entrevista.

Desphina es una activista que los últimos 22 años ha viajado varias veces a territorio zapatista. Estudió filosofía. Su familia es sembradora. Participa actualmente en el colectivo Calendario Zapatista. Miembros de este colectivo participan en la solidaridad con los zapatistas desde el año 2000. Aprendió en la escuela el español, pero tras vivir en México, su conocimiento hace que la entrevista fluya.

Participó en la construcción del Centro de Formación de Promotores “Compañero Manuel” y de una biblioteca en la Selva Lacandona, en La Culebra, Municipio Autónomo Zapatista Ricardo Flores Magón. Inició en el 2000 y duró 4 años su construcción. Por largos periodos permaneció en la comunidad aprendiendo de las zapatistas y a construir.

En aquel entonces, Lucio, zapatista del consejo autónomo de Flores Magón, describió que “el municipio estaba buscando un apoyo para la escuela y el grupo de Grecia estaba buscando también cómo apoyar la resistencia. Y así nos encontramos (…) Nos gustó el proyecto que nos presentaron los griegos que es una escuela con salones de seis lados para que las bancas puedan formar un círculo. Son salones hexagonales no cuadrados. Así la educación diferente es desde las aulas”, dijo en entrevista con Gloria Muñoz en la revista Rebeldía.

Durante el recorrido, relata cómo ha nacido una articulación de colectivos y movimientos en Europa desde el anuncio de la Travesía Zapatista, inercia que no ha parado. Ya esperan a la delegación aérea zapatista. En su opinión, los zapatistas han contribuido en buscar los modos e inventar procesos para hacer funcionar a los movimientos sociales.

Desphina asegura que puede hablar durante días enteros de los aprendizajes que ha tenido a raíz de la solidaridad con el zapatismo y la construcción del centro “Compañero Manuel”.

Desde el 2000, mes por mes, grupos pequeños de seis o siete personas de Hellada (o Grecia) participaron en su edificación cada mes por tres años y medio. En su discurso al terminar la construcción, aseguraron:

“Se construyen y fortalecen relaciones entre movimientos político-sociales del mundo que quieren pensar y crear otras realidades. (…) “Mientras tratan de dividirnos en indígenas, europeos, blancos o negros, nosotros practicamos la solidaridad con los que sueñan un mundo diferente y justo; un mundo donde quepan muchos mundos”.

Y exclamaron “¡En las montañas de Chiapas y en las calles de Grecia la lucha es una sola!, las luchas no son ajenas”.

En aquel entonces, distintos y variados colectivos y personas griegas en solidaridad con la lucha zapatista, hicieron una campaña llamada «Una escuela para Chiapas”, en torno a la cual se agruparon para realizar la construcción en la Selva. Hoy en día hay tres colectivos en Atenas que se llaman Paliakate, Calendario Zapatista y Chispa de Solidaridad con l@s Zapatistas y Pueblos Indígenas.

Quienes fueron a construir la escuela de promotores son personas griegas ingenieras, arquitectos, estudiantes y trabajadores, hombres y mujeres sin ser parte de organizaciones filantrópicas o de supuesta ayuda a los indígenas. Cada uno hizo su propio esfuerzo para sufragar sus gastos.

“Todo había sido diseñado en conjunto, con absoluto respeto a la concepción de la comunidad sobre la educación autónoma y de acuerdo con las características del entorno y los materiales de construcción disponibles y tradicionales, con espacios abiertos, puntos de encuentro dentro y fuera de los distintos edificios”.

Desphina describe esta experiencia como si hubiese sido ayer. Sin embargo, lo que ahora sucede es una travesía que les hace encontrarse, pero ahora del otro lado, con los zapatistas de visita. Lo cual, les hace salir de la decepción y la parálisis, y unir esperanzas en diferentes geografías.

Cartel en apoyo a la gira zapatista en Europa

La travesía zapatista para los movimientos de Europa
—¿Qué esperanza mueve la solidaridad con esta reciente visita zapatista a territorio europeo?

—Bueno, como cuando surgió la revuelta y levantamiento en Chiapas, estamos también ahora en solidaridad. Nos remite a aquel entonces, cuando ya había caído la Unión Soviética. Aunque no simpatizaras con la URSS, toda la parte contraria hablaba del fin de la Historia. Había en el movimiento social de todo el planeta una decepción, una depresión. Era un sentimiento como si los de arriba, vencieron. Y entonces en 1994 surgió el Movimiento Zapatista. Eso nos dio una esperanza y una inspiración, cuando pensábamos que todo había terminado y que ya no había la guerrillas en América Latina. Tampoco había en los movimientos, un horizonte para cambiar el mundo.

Entonces surgió una guerrilla con una palabra diferente, con una manera de actuar bien diferente de lo que conocíamos. Eso dio esperanza a todo el mundo.

Creo y pienso que en estos días estamos en un momento similar. Los gobiernos progresistas han decepcionado a mucha gente. Ellos no cambiaron el camino del neoliberalismo. Así como en Grecia, también en América Latina. No cuestionaron el desarrollo y los proyectos extractivos, el progreso dicho desde el capitalismo.Los movimiento se quedaron otra vez sin un horizonte, los sueños grandes del pasado ya terminaron.

Hay un proceso de transformación interna de los movimientos respecto a sus maneras, que no ha dado frutos todavía, frutos visibles. Mucha gente que sí quiere esperanza en algo, soñar algo, desde lo más bajo, cuando no hay algo visible en el horizonte, ve que el Movimiento Zapatista nos ofrece, otra vez, esa oportunidad de soñar nuestro horizonte futuro de nuevo.

Es que aunque mucha gente no siga de cerca al zapatismo, como en la primera década después del levantamiento, se quedó en el pensamiento de muchas personas en el planeta como una revuelta que no se ha rendido, que tiene un ethos (εθοσ) y una ética diferente , sobre todo buscando maneras y caminos diferentes. Una vez más, el zapatismo lo hizo y así empezó esta travesía por la vida que nos da la oportunidad de soñar de nuevo en un futuro y un horizonte.

Es una oportunidad, es una posibilidad. No sabemos si esto va a durar. Tampoco sabemos si va a surgir algo nuevo de esto, como redes de resistencia en toda Europa. Solo sabemos que se abre una oportunidad, una posibilidad, una potencialidad.

—Con la inercia del anuncio de la visita zapatista ¿Qué significa en Grecia desde una perspectiva de las luchadoras sociales y los movimientos, esta visita?

—Lo que pasa con el viaje zapatista en Grecia es algo sin precedentes. Hay luchas muy concretas en Grecia pero dispersas o fragmentadas, y la oportunidad que nos da el viaje zapatista es coordinarnos entre nosotros, ¡todas! Grandes y pequeñas resistencias, movimientos, orientaciones políticas, anarquistas, solidarios, nos contactamos y formamos una Coordinación Griega por la Paz o Panhelénica. Esto no tiene precedentes, grupos tan diferentes entre ellos están en un proceso común para organizar el viaje zapatista. Y esto se reitera en cada país donde nos visiten.

Tenemos la oportunidad de crear unas redes fuertes. Todas las luchas dispersas en toda la Grecia, por ejemplo, contra los megaproyectos, contra el extractivismo, feministas, están intentando vincularse. Si no hubiera el viaje zapatista nunca iban a entrelazarse estas luchas.

Es muy importante pues en adelante nos da la oportunidad de encontrarnos. Aunque Grecia es un pequeño país, no nos conocíamos entre nosotras: las varias resistencias. Ya conocíamos que ahí había algo o una pequeña resistencia pero se sumaron un montón de resistencias en pequeñas ciudades, en pequeños pueblos de Grecia, que ni idea teníamos. Y eso que conozco cada rincón. Y ahí está resistiendo y provocando grietas. Eso es muy importante.

Los movimientos sociales griegos, después de gobierno progresista Sýriza, se fueron de caída. Una decepción. Mucha gente después de luchar fuertemente durante la crisis, durante el Movimiento de las Plazas, en Grecia como en el mundo, perdió sus esperanzas. Después de resistir tanto en las plazas, de mucha represión, dejó sus esperanzas al gobierno de Sýriza, que siguió con los recortes de austeridad y los megaproyectos. Mucha gente se sintió fuertemente traicionada, especialmente después de resultados del referéndum en el cual 63% de pueblo Griego votó por NO a los recortes ordenados por la deuda con la Unión Europea. Esa gente se quedó paralizada y decepcionada.

Ahora vemos una oportunidad para unir todas las esperanzas y echar de lado la decepción y la parálisis. Por eso difundimos esto en la sociedad griega, pues atrae a aquellos que quieren una esperanza y no la ven. Este es nuestro trabajo en este momento y espero que lo logremos.

En menos de un mes y medio se han organizado más de cien actos por toda la Grecia para la bienvenida de los zapatistas en pequeños lugares, en las islas, en las ciudades, en los bosques, en los barrios y eso es muy esperanzador. Coordinarse a nivel de país es más difícil y lo intentamos hay una movilización muy esperanzadora.

—Enlace Zapatista publicó las acciones por el aniversario del asesinato de Emiliano Zapata el10 de abril en toda Grecia…

—Y así siguió, así siguió en mayo, en junio, en julio, simplemente ya teníamos fuerzas, fue reunirlo todo y hacerlo visible. Porque ya estábamos trabajando por todas las partes y esperamos la visita de la delegación aérea.

Lugar donde colectivos zapatistas colocaron en el barrio de Exarchia, en Atenas una pintura-regalo del EZLN a la juventud rebelde griega

Del antifascismo al zapatismo helénico

—¿Cómo ha sido el movimiento antifascista, en particular respecto al grupo nazi Aurora Dorada (Χρση Αυγη)?

—Por muchos años, ha prevalecido un movimiento contra Aurora Dorada (Χρση Αυγη), fuerte, basado en las tradiciones antifascistas. El movimiento antifascista en Grecia, es una cultura bien arraigada desde la Guerra Civil, desde la guerra contra los alemanes, contra los nazis y luego cuando fue la Guerra Civil de anarquistas.

Por muchas causas, la resistencia nacional contra el fascismo es una bandera de todos los movimientos en Grecia. Cuando las condiciones fueron críticas, vimos el aumento de los votos por Aurora Dorada, y así entró al Parlamento Griego. Entonces reflejos de ese movimiento surgieron otra vez y era una lucha muy constante por muchos años hasta llegar a este juicio que les mandó a todos a la cárcel como una organización criminal.

Hay movimientos, grupos antifascistas en todos los aspectos de la vida política. También dentro de esa coordinación panhelénica hay grupos antifascistas. Es conciencia para todos los grupos. El antifascismo es lo primero en identidad.

Aunque se han muerto las figuras de aquel entonces, o son muy mayores, ya hay una cultura antifascista, una conciencia antifascista en la sociedad griega muy fuerte.

Esto lo vimos el día del juicio contra Aurora Dorada. Estaban ahí más de 60 000 personas exigiendo que se condenen los integrantes de Aurora Dorada. Dentro de la pandemia nadie esperaba una concentración con tantas personas ante ese tribunal, y pues sí.

Quienes estamos mayores, creíamos en los ochenta que ya habíamos terminado con el fascismo. Y luego surgió otra vez. Y estábamos en boca de todo el mundo. Pero los reflejos funcionaron y los de Aurora Dorada están en la cárcel.

El fascismo pasa por canales muy ocultos, no es sólo la actividad criminal de La Aurora Dorada, hay más maneras en la vida cotidiana donde se expresa el fascismo, se impone el fascismo por los medios de la comunicación, el fascismo y racismo que van de la mano.

En Grecia hay muchas personas refugiadas y muchos emigrantes.

Vale señalar que el 2015, cuando contaron que la Grecia tiene 10 millones de habitantes, más de un millón de personas son emigrantes y refugiados en todo el país, pues se les aceptó con los abrazos abiertos y se quedaron las redes de apoyo de los migrantes. Impresionante porque es una lucha constante y ahí los medios y los gobiernos, tienen las herramientas en sus manos para imponer sus conceptos, su racismo en la sociedad para dividir a la gente, pero también nos toca nosotros luchar para que no se quede así la sociedad, las dos cosas pasan.

—Con el antecedente antifacista, ¿qué fue lo que permitió las multitudinarias protestas en diciembre del 2008?

—Ya han pasado tantos años, era una revuelta de juventud sobre todo. Con tal fuerza, se hizo posible porque si la sociedad griega ya estaba harta y eso que aún no entrábamos en crisis. Harta de los procesos de individualización, de que solo unos cuantos son ricos, del consumo. Cuando surgió la revuelta juvenil, la sociedad griega mostró una tolerancia enorme a sus expresiones. Como si sus hijos tomaran venganza por todo lo que los padres habían perdido; no hablo de cosas materiales, todo lo contrario, en aquel entonces había mucho consumo. Como si tomaran venganza por algo muy esencial, perdido en toda la sociedad griega.

Así que la revuelta duró más de dos meses, con mucha violencia y el gobierno no podía hacer nada contra los jóvenes. Había represión claro. Sin embargo, al cerrar filas estaban al lado de sus hijos, y esto permitió que el tamaño de la revuelta de 2008.

Y de ahí empezaron muchos procesos políticos de una manera bien diferente hasta ahora. Cuestionaron a los partidos políticos, En los barrios, en las ciudades, en pequeños pueblos, aparecieron asambleas, intentamos poner en praxis el consenso y la democracia directa.

No era nada fácil porque… no las conocía nadie. Primero la revuelta de 2008, luego llenamos las plazas en 2010 y el 2011 donde ya las palabras auto-organización, autogestión, consenso, asambleas horizontales, se escuchaba y practicaba. La praxis en las plazas.

¿Sabes? Esos procesos que son una transformación muy, muy profunda llevan muchos años y se vuelven en cualquier momento un estallido. Como eran en las plazas, las revueltas, las vemos de repente. Aunque son procesos que ya habían. En opinión personal, los zapatistas han contribuido mucho, muchísimo, en buscar e inventar otros procesos para que funcionen los movimientos sociales. Entonces dan frutos en un estallido y luego otra vez se relajan, pero ya va algo que hemos logrado. Lo conseguimos y eso está tramado de manera subterránea para salir en otro estallido. Y así va.

Los zapatistas con su revuelta en 1994 dieron un empuje a los movimientos en todo el planeta. Como a los movimientos contra la globalización y de ahí salieron otros movimientos. Así se explican los procesos horizontales en la revuelta del 2008, aquí y en las plazas en todo el mundo.

Café que reparten las cooperativas en solidaridad con los zapatistas en Grecia

La solidaridad en territorio zapatista

—¿Qué aprendizajes rescatas de las experiencias de solidaridad en territorio zapatista que ahora se reencuentran en la travesía?

—Hay una relación permanente. En se entonces había relaciones generales de todo tipo con Chiapas o como observadores de derechos. Fue en la vida cotidiana de una comunidad, diferente a como llegaban otros solidarios. La construcción del CC y biblioteca era una fuente permanente. Así nos conocímos. Formamos los grupos.

Lo que nos dieron en aquel entonces, a pesar de la vida difícil de una comunidad, fue la seguridad de que este mundo si puede hacerse de otra manera. Lo que no creemos en Europa o en el Occidente es que estamos luchando y estamos luchando contra eso. Pero no lo creemos, en nuestro corazón no creemos que este mundo puede cambiarse. Y, sin embargo, esa experiencia en la comunidad era precisamente eso: sí puede hacerse de otra manera. Eso estoy esperando del viaje zapatista aquí en Grecia.

Todos los que ya esperan a los zapatistas, ya se organizan, todos quieren conocer cómo hacen la vida cotidiana allá. Cómo esos hombres y esas mujeres están actuando todavía en su cotidianidad. Cómo practican las instituciones de gobierno con sus propias maneras de ver el mundo y la autonomía…

En el 2000 llegamos a una comunidad sin electricidad. Fuimos con nuestro sueño: construir —el sueño de ellos tal vez— un centro de capacitación de promotores de educación en 1 600 metros cuadrados. Un diseño muy complicado en la Selva Lacandona, con una biblioteca de dos pisos en forma octagonal. Una locura.

Vimos y hemos aprendido de su manera de trabajar. Por cuatro años, cada tres días cambiaban los turnos. Y unos estaban caminando de noche para llegar a La Culebra a hacer su turno por tres días sólo con pozol. Bellinghausen bien lo decía: “El Partenón de la Selva Lacandona”. Bien lo decía porque ellos (los zapatistas) lo hicieron.

No tenían ninguna idea de un diseño, de arquitectura, ingeniería o construcción como esta tan complicada. Sin embargo, tenían la voluntad. Habían decidido cómo comunidades que van a construirlo. Y lo construyeron con organización y trabajo colectivo. Eso es un aprendizaje para mí al menos, pero creo también para cientos de griegos que participaron.

Es un pensamiento colectivo el de los zapatistas, y se expresa como colectivo, entonces los europeos van a tener muchos problemas para entender esto, en mi opinión.

En una entrevista con Gloria Muñoz, en la revista Rebeldía, Rubio, del consejo de educación que estuvo a cargo de la construcción por parte de la comunidad, describe su experiencia intercultural:

“Cuando los vi primero cuando los vi los primeros griegos, me dio hasta miedo. No estoy acostumbrado a hablar con otra raza, con los otros países. Tengo la idea en mi cabeza de que los extranjeros son los dueños los ricos los blancos pues yo lo veo como si todos los blancos son como gringos y me da miedo. Cuando los conozco a los griegos, ya se que son pobres, también como nosotros, y que ellos también luchan”.

—Creo que en el caso de la solidaridad de Helladas o Grecia, fue tal el hermanamiento que hasta las lenguas se abrazaron con un Diccionario Tseltal–Griego. Me parece fascinante, ¿podrías contar más de este documento conjunto?

—Ese diccionario lo completaba cada integrante del grupo que iba allá a la construcción del Centro y la Biblioteca. La compañera que lo tenía murió y se perdió ese diccionario, desgraciadamente. Sin embargo, fue una manera de hermanarnos, pues hubo voluntad de los griegos, las griegas y de las y los zapatistas de comunicar.

La mayoría de los zapatistas no hablaba castellano, sino tseltal. La mayoría de los griegos tampoco hablaba castellano, aunque siempre había un hispanohablante en cada grupo. Pero no hablábamos tseltal. Tampoco ellos el griego. Entonces hubo la necesidad de empezar a comunicar sobre todo durante el trabajo de la construcción, y no sólo en la construcción.

Así que empezamos ese esfuerzo en un cuaderno. En un principio decir las expresiones sobre todo y palabras en griego, en castellano y en el tseltal que hablan en La Culebra. Entonces era muy bonito porque todos los grupos que llegaban se apoyaban en el diccionario cada vez para decir algo a los zapatistas. Durante los 4 años de construcción se escuchaban los niños decir καλημερα (Kalimera o buenos días) en griego, ya saludaban en griego todos los niños de La Culebra.

Rubio también describió su experiencia con el lenguaje:

“Los dos aprendimos. Stavros aprende un poco de tseltal, y yo un poco de griego. (…) El compa Stavros habla poco español y yo hablo poco español entonces nos entendemos primero con puras señal cuando empezamos el trabajo de la construcción solo nos mostrábamos las cosas yo le decía en tseltal, y le muestra las herramientas. Y el contesta en griego, solo saben griego el nombre de las herramientas. Y por eso yo tuve que aprender su nombre de las cosas en griego”.

La caminata termina en esta calle peatonal del barrio de Exarchia. Aunque la entrevista pudo haber continuado.

https://piedepagina.mx/vemos-una-oportunidad-para-unir-todas-las-esperanzas/

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“No nos conquistaron”: La marcha y la palabra de la Brigada zapatista en Madrid, 13 de agosto (VIDEO)

VOCESENLUCHA

En medio de la Gira por la Vida, el Escuadrón 421 del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, #EZLN, llega a Madrid a 500 años de la invasión de Tenochtitlán por parte del imperio español. En un evento histórico, el 13 de agosto de 2021 caminamos desde la Puerta del Sol de la capital del Reino hasta la Plaza de Colón. Allí, en el símbolo de la extrema derecha españolista, brotó la palabra zapatista.

Este vídeo es un testimonio audiovisual de ese encuentro entre pueblos, abajo y a la izquierda.

https://vocesenlucha.com/2021/08/15/brigada-zapatista-en-madrid/

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La orilla de París saluda al escuadrón zapatista

 

Entre música y artes gráficas, organizaciones y comités en Montreuil, orilla de París, denunciaron frente al Escuadrón 421 el despojo de tierras, violencia policial, racismo y las desigualdades en Francia.

Texto y fotos: Daliri Oropeza/ PIE DE PÁGINA

MONTREUIL, ÎLE-DE-FRANCE.- Erick conoció en enero del 2021 la existencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Trae en la mano unas hojas impresas con la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en francés. Hoy forma parte de las organizaciones que dan la bienvenida al Escuadrón 421, delegación zapatista que recorre el continente que rebautizaron como Slumil K’ajxemk’op —o Europa.

Es ingeniero francés, describe que haciendo su trabajo sentía que algo le faltaba en la vida. Lo dejó en 2018 y comenzó a participar en Extinction Rebellion —o Rebelión a la extinción—, un movimiento ambientalista mundial que se organiza ante la gravedad y la urgencia de las crisis ecológicas con acciones de desobediencia civil pacíficas.

Este camino lo llevó al movimiento de Chalecos Amarillos en contra de las injusticias económicas, que convocó protestas y se multiplicaron a nivel nacional en Francia. Exigió la destitución del actual presidente Emmanuel Macron, pero llegó la pandemia. En enero pasado, buscando alternativas, encontró a las comunidades zapatistas.

Chalecos amarillos dan la bienvenida a la delegación zapatista. Erick, fue el responsable. Foto
Daliri Oropeza

“Un punto que tenemos en común los chalecos amarillos con los zapatistas es que no queremos reformar el sistema sino que estamos convencidos que hay que cambiarlo completamente todo. Y que hay que crear una nueva manera de vivir juntos. Yo era muy ignorante porque no conocía a los zapatistas.

“Nos dimos cuenta que la política de los políticos realmente es una simulación. Los zapatistas han logrado crear una verdadera democracia participativa con sistemas de cargos y responsabilidades para la comunidad”, asegura Erick en entrevista después de dar un mensaje de bienvenida al Escuadrón 421.

En el discurso que dio, frente a más de 200 personas que asistieron al Foro la Parole Errante — o la Palabra Errante—, resaltó que este año es histórico, por la visita del Escuadrón 421 y porque conmemoran los 150 años de la Comuna de París, no solo 500 años de la caída de Tenochtitlán. A su vez, ve en el zapatismo una opción ante la devastación ambiental.

“No hay palabras para describir la felicidad y emoción que estamos sintiendo porque el viaje por la vida de los zapatistas va más allá de ser un evento, es realmente ya, parte de la historia”, dijo en el micrófono.

Ahí está de frente al escenario el Escuadrón 421, después de presentarse como 100% zapatistas, y desde ahí cedieron sus oídos a las luchas que tomaron el micrófono. Con sus celulares muestran su atención a quienes denuncian. Su presencia permite amplificar y reproducir las voces de quienes luchan.

El cinturón rojo de París

La ciudad de Montreuil está en la orilla Este de París, en la parte norte del río Sena. Los comités y organizaciones recibieron al Escuadrón 421 en el primer estudio de cinematografía de Francia, que compró Georges Méliès a los hermanos Lumières y luego usó para grabar. Más adelante se convirtió en un importante teatro popular.

Pero ahora es la Palabra Errante, un foro político y cultural, hogar de luchas por la autonomía, por las víctimas, anarquistas, obreras, por la tierra, sociales, desde las izquierdas, hermanadas en el arte.

Preparativos para la recepción de la delegación zapatista. Foto Daliri Oropeza

Ahí vive la activista Phuong, quien es una joven que participa en los arreglos del Foro y al mismo tiempo cuida a su bebé. Aquí ha vivido toda la vida. Le ha tocado ver los cambios en la migración y los movimientos sociales. Asegura que en los 70 llegaron más personas de España pero en los 80 hubo una fuerte entrada de personas de Senegal. Más recientemente provienen de Mali.

En toda esta región, desde la década de los 80, la mayoría de los departamentos o ayuntamientos fueron gobernados por el Partido Comunista de Francia durante varias décadas.

Quienes aquí habitan se dedican a servicios de limpieza o son obreros. Me dice que hacen los trabajos que los franceses no quieren hacer. Por eso se han fortalecido los movimientos sociales que luchan por los derechos laborales y por incrementar el salario mínimo. Hay varios inmuebles tomados como el foro. Describe que, además, es un barrio que ya tiene problemas de gentrificación, y muchos ya no pueden pagar la renta. Por eso el movimiento inquilinario se ha fortalecido en los últimos años.

También la lucha de las personas sin papeles que viven en albergues para migrantes se ha fortalecido ante la falta de oportunidades con la pandemia de covid 19.

“Todos los días tenemos que luchar contra el racismo”, asegura la activista y militante. Cuenta que en el Foro también han organizado comedores populares para las personas que lo necesitan en el barrio.

En la librería de la Palabra Errante, Alexis atiende. Emma Goldman recibe a quienes entran. Hay un estante especial sobre zapatismo en francés. Asegura que la autonomía es el principal motivo del colectivo. Cuenta cómo se ha convertido en un espacio de encuentro, transmisión, solidaridad y defensa frente a los abusos de las instituciones. El centro social autogestionado es por sí mismo una lucha en contra de que lo quieran confiscar.

Montreuil se ha convertido en tal referente de convergencias de las luchas de izquierdas, que hasta los “Bobos” o burgueses bohemios como les dicen aquí, habitan también en este barrio, que se encuentra en uno de los departamentos con mayor pobreza de Francia: Seine-Saint-Denis.

El racismo y la brutalidad policial

Fatou muestra las fotos de gran escala que imprimió en blanco y negro a modo de protesta. Foto Daliri Oropeza

La delegación del Escuadrón 421 mostró en sus ojos la rabia cuando Fatou Diengs hizo la denuncia en el micrófono: la violencia de la policía en contra de personas afrodescendientes se incrementa. Así nacieron diversos colectivos en toda la región, y a raíz del incremento de abusos, se encontraron y nació la Red de Ayuda Mutua, Verdad Y Justicia Contra La Violencia Policial. Tres de sus integrantes hacen la denuncia frente a los zapatistas.

Fatou denuncia el racismo y el abuso policial. Foto Daliri Oropeza.

Fatou es hermana de Lamine Dieng, un hombre de 25 años que los policías asesinaron en un arresto en París. Su familia es de ascendencia senegalesa, aunque nacieron en Francia.

En entrevista, asegura que “en Europa hay violencia policial, penitenciaria, y de racismo, creo que en México es lo mismo, nos ven como minorías por eso el racismo que existe. Hablamos de un racismo de color que la policía ejerce. En Occidente la policía no está para proteger a la gente. Es un racismo sistemático. Además aplican la tortura”, denuncia.

“Estamos preparando la jornada contra la brutalidad policial y carcelaria. Precisamente habíamos conocido a personas pertenecientes al colectivo mexicano afincado en Francia, que nos habló de la familia de Samir Flores”, comparte Fatou.

Ella y su hermana lograron, con una investigación independiente, acciones con fotografías en blanco y negro de gran formato, y con protestas públicas que el gobierno de Francia admitiera su responsabilidad por la violación del derecho a la vida y las torturas sufridas por Lamine. Asegura que la lucha de las familias de víctimas de la violencia policial

“Es cierto que desde los albores de los tiempos son las mujeres las que luchan por la humanidad”, asegura Fatou, cuando piensa en la esperanza que le trae el encuentro con las zapatistas del Escuadrón 421.

Marijose registra con su celular las exposiciones de comités y colectivos. Foto Daliri Oropeza

Realizan frente al Escuadrón 421 un pase de lista de las personas asesinadas por policías.

El podio pide un minuto de aplausos en homenaje a la vida sembrada de Simón Pedro Pérez, recientemente asesinado, integrante de Las Abejas de Acteal. Recuerdan también a Marc Tomsin, de La Voie du Jaguar —o la forma del jaguar—, Bastien Roche de la Confereración Nacional del trabajo y el Comité en Ayuda a los Pueblos de Chiapas en Lucha.

La defensa de los jardines de los obreros

Los Jardínes a Defender son un espacio donde las personas siembran las hortalizas que consumen. Hoy trajeron las flores que ofrendaron y que regalaron a la delegación zapatista.

“Sabemos que la flor es la palabra”, les dijo María en el micrófono. Ella es una de las defensoras de estas tierras en donde quieren construir una alberca olímpica. Lo denuncia en el micrófono: La alberca es para el entrenamiento de atletas nadadores, pero al llegar los juegos olímpicos esta quedaría en una asociación público-privada, en donde las empresas se harían cargo del Spa y del Gimnacio.

Planean un “Solarium”, que son lugares donde las personas van a tomar el sol. Ellas lo consideran un megaproyecto. Esas tierras fueron recuperadas por cientos de habitantes que comenzaron un proyecto autosustentable. Ahora protestan por la cancelación de la alberca, “de la cual no podrían hacer uso quienes viven en los Jardines obreros”, también en la orilla de París.

“Son espejo y esperanza”, les dijo María en el micrófono. Les agradeció por invitarles a renovar las ideas. Y al final de su discurso, grita “¡Viva Slumil K’ajxemk’op!”. Y resuena en el Foro un “¡Viva!” que eriza la piel.

En el evento, una mujer mapuche denuncia la represión del gobierno de Chile y pide libertad a los presos políticos que defienden Wal Mapu con la música. Ella es arropada en Francia por la Colectiva de Mujeres y la Sexta la Otra Europa. Invoca a las ancestras y toca sus instrumentos tradicionales., para reforzar el corazón en este viaje.

Edith, del colectivo Comité de Solidaridad con los Indígenas de las Américas – Nuestra Tierra, asegura que esta visita de las zapatistas era un sueño para ellas.

“Hay gente de Francia que han visitado Chiapas, pero ahora vienen las zapatistas. Son unos de los grandes movimientos que nos inspiran, nos da fuerza para estar más juntos, desde la existencia humana. Cuando nos encontramos somos más fuertes todos”.

La música, el arte y la resistencia

Durante todo el encuentro, entre cada participación, sonaron canciones especialmente preparadas para la comitiva zapatista.

El Bato Loko, un multinstrumentista mexicano que tiene más de 20 años viviendo en París, preparó una versión del himno zapatista en donde en vez de decir “patria” canta “tierra”: “Porque nuestra tierra grita y necesita, de todo el esfuerzo de los zapatistas”.

Una joven cantó La Llorona en náhuatl a capela y siguió con una pista en rap feminista. Un gran coro que se alistó con ejercicios antes de la bienvenida, hizo resonar en las paredes de la gran fábrica de películas con la canción de Vivir Quintana “Sin Miedo”.

Las organizaciones, redes y colectivos se prepararon por más de 3 meses para dar la bienvenida a la delegación zapatista. La experiencia de organizaciones como el Comité en ayuda a los pueblos de Chiapas en Lucha o la Confederación Nacional del Trabajo, que es un sindicato anarquista, hicieron del encuentro un evento vibrante y potente.

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La Calamidad Zapatista.

(Que narra la historia del encuentro del SupGaleano y la Calamidad, con el agregado de la Historia del Maíz Palomero y, en la sección deportiva: el primer partido de futbol mundial; así como otros infelices -para el Sup- acontecimientos)

Notas de cabeza de página (nomás por joder a las de pie de página):

(1) Una primera versión de esta historia fue contada, de viva voz, en el Segundo Puy ta Lecuxlejaltic, celebrado en el Caracol de Tulan Kaw en diciembre del 2019.  Como texto era inédito, hasta ahora.  En esta versión se mantiene el corpus original y se agregan algunos detalles que pueden ayudar o no a que más de uno se desespere, acostumbrado como está, tal vez, a lecturas mínimas en ideas y extensión.  Es posible que usted detecte algunos spoilers sobre lo que ahora se conoce como “Travesía por la Vida”.  No preocupar, suele suceder que el zapatismo enuncie cosas que no han sucedido todavía.  Esa irresponsabilidad zapatista es ya legendaria, así que deje de quejarse y mal hablar.

(2) Lamentablemente, este texto no tiene los efectos especiales que se usaron en el mencionado caracol, y que le valieron, al SupGaleano, 7 nominaciones para “La Palomita de Cartón”, máximo galardón que se entrega a quien mayor número de tazones de palomitas de maíz , con harta salsa picante, consuma… sin recurrir a antiácidos.  Nivel “con o sin película”.

(3) Warning: las siguientes narraciones pueden contener imágenes que escandalicen a quienes carecen de imaginación, inteligencia y cosas igualmente sin valor en la modernidad.  No se recomienda su lectura a adultos mayores de 21 años, a menos que sean supervisados por infantes menores de 12 años.  ¡¿Cómo?! ¿Va usted a leer a pesar de esta seria advertencia?  No le digo, si ya no hay valores, oiga.

(4) La narración está inspirada en hechos reales.  Los nombres se mantienen para deslindar responsabilidades ante la Comisión de Justicia de la Junta de Buen Gobierno…  ¿Qué?, ah, claro, puede usted dudar de la veracidad de lo que aquí se narra, pero… ¿no dudó usted también de que los zapatones iban a invadir Europa? ¿Ah, verdad?  Todos los seres que aquí se detallan, existen en la realidad.  Si alguien no se imagina que esto sea posible, no es culpa de la realidad.  Más bien es que le falta imaginación.

(5) ¿Eh?, no, no le estoy regañando, estoy, como quien dice, dándole el contexto de lo que sigue y que es…

-*-

Ésta es la historia de una niña zapatista a la que nadie quería, porque era, y es, diferente entre los diferentes.

La niña que les cuento nació en una comunidad indígena zapatista.  El nombre de su pueblo, región o zona, no importa ahora.

Lejos de los espejos siempre, ella creció mirando y escuchando el mundo a través de la mirada y el oído de otras niñas y niños.  Ella nació grande y es una niña grande.  Y cuando digo grande, me refiero a su tamaño, su estatura y peso, no a su edad cronológica.  Pero, como ya les dije que miraba según la mirada de las niñas y niños de su edad, ella no era consciente de su diferencia.

En su idea de sí misma, ella era tan pequeña como el resto de las niñas y niños de su generación, ahora entre 3 y 6 años de edad.

Cuando nació, se cayó a los pocos días.  Ya saben ustedes que la costumbre de las mujeres indígenas es que, después del parto, no tardan en reincorporarse a sus trabajos.  Con el reboso cargan a la cría como mamá canguro, ahí el producto o producta come, duerme y hace las necesidades que llaman primarias  (o sea 25 y 50 –orinar y defecar, para los neófitos-).  Con la creatura incorporada a su propio cuerpo, la mujer maniobra con el reboso mientras hace sus trabajos, y, no pocas veces, se tercia el reboso a la espalda.  Ergo, las mamaces son superiores a las canguras.

En fin, esto le da a la creatura una superioridad sobre quien la creó, porque puede mirar lo que su madre no.  Así, la cría mira lo que mira la mamá cuando la trae al frente; y mira lo que no mira su madre, cuando está a su espalda.  Y ambas perspectivas sin abandonar la cercanía íntima con su creadora.

Esta doble mirada, que les puede parecer normal a quienes nacen, crecen, viven y mueren en una comunidad indígena, le permite a la creatura escapar de la censura.  Es decir, puede mirar cosas que tal vez la madre no quiere que mire, o no todavía.

Oh, lo sé.  Estoy especulando desde el mundo adulto sobre el mirar de la niñez temprana, pero esto es un cuento o una historia que ustedes nunca sabrán si ocurrió u ocurre realmente; o fue inventada en esas madrugadas solitarias, pobladas de café y humo de tabaco, que se reiteran en las montañas del sureste mexicano.

Así que, volviendo a la niña, sus primeros días no se diferenciaban mucho de los del resto: en veces miraba lo que miraba la madre: el fogón, el altero de leña, la olla, los platos, la cuchara, el arroyo y la cubeta, los animales, el creador cómplice (“papá”, le dirá después) y, tal vez, las demás creaturas de diversos tamaños que corrían y trabajaban y a quienes llamará luego “hermanos” o “hermanas”, y serán su primer conflicto.  Porque, como todos ustedes saben, hermanos que no pelean entre sí, no son hermanos.

Cuando le tocaba estar a la espalda, la niña miraba otro mundo.  Ahí podría ser que le diera miedo lo que aparecía y se refugiara dentro del reboso, tal vez pensando: “no, demasiada información, ahora debo concentrarme en lo esencial en este mundo: llorar, comer, cagar, dormir, repite”.

O podría ser que no se escondiera.  Podría ser que sus ojos se abrieran más y sus manitas trataran de alcanzar el vuelo de un ave, o a ese pato (sin agraviar) que, sí, caminaba muy otro pero, ¿quién era ella para criticar, si ni siquiera sabía que esas dos cosas que tenía al final inferior de su cuerpo servían para algo más que tratar de meterlas en la boca?

Lo que pasó le pudo pasar a cualquiera.  La madre, atareada en acomodar la leña, se terció a la espalda el reboso y no se dio cuenta de que, en el movimiento, quedó expuesta la parte inferior y la niña, como les dije que era grande y pesada, se resbaló y cayó al suelo con un “plop” casi imperceptible, porque el charco con lodo en el que aterrizó aminoró el impacto.

No todos los accidentes son desafortunados.  A la niña no le dio tiempo de llorar porque, justo en ese momento, pasaba la mamá cucha, una gran cerda, con varios cuchitos persiguiéndola.  La niña se unió a la procesión y, gateando, iba detrás como un cuchito más de la pequeña piara.

¿La mamá?  Ni en cuenta.  Fue hasta que regresó el marido de la milpa y le preguntó por la niña, que la mamá se dio cuenta de que el reboso a su espalda pesaba menos que de costumbre.

Empezaron a buscar a la niña, pero no tardaron mucho en encontrarla: sentada junto con los cuchitos, la niña se divertía con el lodo y abrazaba a un cuchito que no estaba nada feliz con la muestra de cariño, porque, ¿ya lo dije?, la niña era grande y fuerte.

El hombre rio de buena gana y fue por su celular para tomarle una foto, pero la madre dijo lo que todas las mamaces que en el mundo son y han sido, dirían en un caso semejante: “¡Niña, eres una calamidad!”

Puesto que la niña ya gateaba, dejó el reboso -lo que la espalda de la compañera agradecía profundamente-.  La niña, además de grande, era curiosa.  Una vez se le ocurrió probar qué pasaría si envolvía el leño encendido que cayó del fogón con un trapo.  El asunto es que el trapo era el medio fondo de la compañera.  La mamá se dio cuenta con el olor a nailon quemado y gritó: “¡Niña, eres una calamidad!”.

Un día, su mamá la llevó al mercado en la cabecera municipal.  Mientras la señora buscaba un medio fondo para reponer el quemado, la niña se acercó a una pirámide de latas y le pareció que las latas de mero abajo no estaban cómodas, así que quitó una de la base.  El estrépito se escuchó en todo el galerón del mercado.  El dueño del puesto tomó a la niña en brazos y la entregó a su mamá diciendo: “Señora, su niña es una calamidad”.

Cuando se encontraban de nuevo, después de una larga jornada de trabajo, cada quien en lo que le tocaba, el señor y la señora intercambiaban informes.  En su turno, la mamá iniciaba: “esta niña es una calamidad”, y seguía con una larga lista de travesuras.

-*-

Como todos no deben de saber, los niños y niñas no respetan la champa del SupGaleano.  No importa cuántas trampas y obstáculos ponga el Sup, siempre encuentran el modo para aparecer en el dintel de la puerta pidiendo mantecadas, un balón, o simplemente un cuento.

Una tarde apareció una niña grande de cuerpo.  El SupGaleano, con ese tacto diplomático que le caracteriza, le preguntó: “¿Tú quién eres? No te conozco.”  La niña, como es lógico, respondió: “Yo soy una Calamidad”.

Al SupGaleano le cayó en gracia la honestidad de la niña, así que la dejó estar en la champa hasta que su mamá llegó a buscarla.  La señora se deshacía en disculpas y es que su hija era una calamidad.  El SupGaleano, que siente empatía por la niñez -tal vez porque él mismo no llega ni siquiera a la pubertad-, sólo murmuró: “pues la niña no lo hurta, lo hereda”.

A partir de entonces, la niña Calamidad aparecía de tanto en tanto en la champa y, como es de deducir, hacía una calamidad.  Por ejemplo, la niña había observado que el SupGaleano regañaba al gato-perro porque se orinaba en el suelo y la pared de la casita.  Un día llegó su gana de 25 de la Calamidad y se subió al colchón todo hollado y quemado del Sup -porque el Sup es un irresponsable que fuma pipa en la cama (no es cierto, es decir, sí soy irresponsable pero no es el tema, el colchón ya estaba hollado de por sí y a veces estornudo y ya se imaginan)- y se hizo de 25.  El Sup se embraveció y le preguntó a Calamidad por qué hacía así.  Y la Calamidad, con esa lógica apabullante de la niñez, le respondió: “Pos dijiste que no se hagan 25 en el suelo”.

El Sup no supo qué decir y con el trapeador hizo lo que pudo para limpiar el colchón, que tampoco era como para presumir.  Entre que una familia de ratones lo había agarrado de vivienda y las quemadas de las briznas de tabaco que se caían de la pipa, pues tampoco era para que el Sup se pusiera remilgoso.

Y para corroborarlo, el gato-perro lo miraba al Sup con cara de: “ahí está, yo soy un santo comparado con la Calamidad”.  Y por lo mismo, el gato-perro simpatizaba con la niña.  Sus travesuras parecían mínimas comparadas con las de la temible Calamidad.

Así que la niña, el Sup y el gato-perro se llevaban bien, tal vez porque los tres eran disfuncionales.  O sea que digamos que nunca llegarán a ser unos ciudadanos modelos, ni ganarán premios, ni tendrán puestos gubernamentales o cosas igualmente horribles.  A pesar de eso, cuando llegaba la pandilla de Defensa Zapatista, la Calamidad se escabullía, porque sabía que no era bien vista por el resto de la humanidad.

Pero, como decía el finado SupMarcos (que diosito lo tenga en su santa gloria y la virgen santísima lo colme de bendiciones): “cuando creas que no puede pasar algo peor, siempre puede aparecer la pandilla de Defensa Zapatista”.

Las desgracias nunca andan solas”, digo yo, así que no tardó en ocurrir que confluyeran una serie de fenómenos en lo que sería el antecedente de la tormenta perfecta.

Sí, llegó el día, aunque más bien era tarde, en que la Calamidad entró al selecto grupo de Defensa Zapatista, cuya segunda al mando, Esperanza Zapatista, no hacía sino reiterar lo paradójico de su nombre…

 

CALAMIDAD Y LA BANDA DE DEFENSA ZAPATISTA

Era una tarde en las montañas del Sureste Mexicano.  En el potrero de la comunidad, un grupo de niños y niñas jugaban con un balón.  Bueno, eso podría parecerle a quien no conozca a esa banda.

En realidad se trataba de un riguroso entrenamiento del equipo infantil de fútbol de Defensa Zapatista.  Ahora mismo están practicando el contragolpe, maniobra que Defensa Zapatista explica así: “Hagan de cuenta que vienen con el balón los malditos enemigos del equipo contrario, que son más grandes que nosotras, que juegan mejor que nosotras, que todo el público los apoya, que están mejor alimentados que nosotras, mejor entrenados que nosotras, que tienen el uniforme cabal y que estamos en su cancha o sea que ellos son locales. ¿Qué hacemos?”.

El Pedrito se encoge de hombros, las hipótesis de Defensa Zapatista siempre le parecen erróneas de principio y mal planteadas.  El caballo choco deja por un momento de masticar la botella de plástico, parece que lo piensa un momento, y luego sigue masticando como si nada.  El gato-perro se pone detrás de Defensa, así que parece que él también espera la respuesta.  La Esperanza Zapatista se da cuenta de que es la única que queda, entonces se arma de valor como mujeres que somos, nada de que nada, resistencia y rebeldía, y levanta su manita.  Defensa Zapatista respira con alivio y dice: “A ver, Esperanza, ¿qué hacemos?”.  La Esperanza Zapatista carraspea un poco y, siguiendo el método zapatista fundado por el finado SupMarcos, responde: “¿Corremos?

El gato-perro mueve la cola con aprobación.  Pedrito está a punto de decir que la respuesta-pregunta de Esperanza abre un nuevo terreno epistémico.  El caballo choco sigue masticando pero ahora con más enjundia.

Defensa Zapatista se mesa los cabellos y grita: “¡No! Nada de correr.  Nada de que nada, resistencia y rebeldía.  Lo que hacemos es dar un contragolpe.  Un patadón pues, que aviente la pelota muy lejos.  A ver, Pedrito, tú patea el balón”.

El Pedrito será muy trucha para la teoría del conocimiento y los paradigmas epistemológicos, pero siempre patea chueco.  Así que el balón, en lugar de ir a la cancha contraria, va a caer a la pequeña laguna que está a un costado del potrero… perdón, del campo de entrenamiento de alto rendimiento autónomo, permiso de la Junta de Buen Gobierno, número no-sé, sede en el Caracol de Tulan Kaw, domicilio conocido.

La pandilla se agolpa a la orilla y mira con desolación que la pelota ha quedado flotando justo en medio del mar inhóspito…  ok, en medio del charco, porque la “laguna” no mide más de 10 metros de diámetro y no rebasa los 50 centímetros de profundidad.

La Esperanza Zapatista, con ese optimismo que su nombre delata, dice: “Seguro hay tiburones muy fieros, de ésos que ni te mastican.  Ahí nomás te tragan y mueres cruelmente en la panza del tiburón, en medio de pescaditos y botellas de plástico que se zampó antes”.

El caballo choco para las orejas cuando escucha “botellas de plástico”, pero no se mueve.

Mientras Esperanza ha descrito ese bello cuadro impresionista modelo “Sharknado”, el Pedrito ha consultado en su celular y aclara:

Imposible, no hay tiburones en agua dulce.  Por lo tanto, no hay nada que temer de esos selaquimorfos”.

Todos respiran aliviados.  Pero el Pedrito prosigue: “por otro lado, es muy probable que haya cocodrilos” y señala algo parecido a un tronco que flota en la lagunita.  Todos se estremecen.

El gato-perro, por su parte, es perro pero es gato, así que nada de mojarse.

Defensa Zapatista razona: “bueno, de todas formas ya estaba viejo ese balón, que tal el Sup tiene otro guardado, o que pida uno con los ciudadanos.”

Mientras toda la pandilla está tratando de disfrazar de prudencia su miedo, la Calamidad, que ha estado observando todo desde un su escondite, sale, se mete al agua, recoge el balón, regresa con él, y lo pone frente a Defensa Zapatista.

La pandilla, después de salir de su estupor, aplaude a rabiar, intenta levantar en hombros a Calamidad pero pesa mucho, así que optan por darle unas palmaditas en la espalda.

Recuperado el balón, Defensa Zapatista empieza a dar nuevas instrucciones, pero, cuando voltean a mirar, Calamidad ha vuelto a lanzar el balón al agua.

Defensa le pregunta: “¿Qué hiciste?”, y, como respuesta, Calamidad se vuelve a meter al agua y saca de nuevo el balón.  Le vuelven a aplaudir.  La tercera vez que lo hace, la pandilla recibe la pelota con un silencio sepulcral.

A la quinta vez tienen que agarrar a Calamidad entre todos para que no vuelva a aventar el esférico al agua.  Calamidad se desconcierta: ¿Qué el juego no se trataba de eso?

El equipo se retira un poco, guardando celosamente el balón, lejos de la compulsión de Calamidad; sólo Defensa Zapatista queda pensando y mira intrigada a la niña.  En su complicada mente, llena de estrategia y táctica futbolísticas, entiende ahora lo que le dijo alguna vez el finado SupMarcos: “la maravilla de la sorpresa, no está sólo en hacer algo inesperado, también en dónde hacerlo, cuándo hacerlo, con qué hacerlo… y con quién hacerlo”.  La carita de la niña Defensa Zapatista se ilumina.  Le pregunta a la niña: “¿Cómo te llamas?”  La niña responde: “Yo soy una Calamidad”.

Defensa abraza a la Calamidad y le dice: “Tú vas a estar en nuestro equipo.  Y ahora te llamas la Calamidad Zapatista.”  Y, dirigiéndose al resto del equipo les comunica: “ya tenemos una nueva arma secreta”.  Todos miran aterrorizados como, mientras Defensa explica una nueva y compleja estrategia de juego a la que llama “resistencia y rebeldía”, la Calamidad avienta de nuevo la pelota al agua y, después de sonreír, se lanza al mar embravecido… ok, a la lagunita, para recoger el balón.

Esperanza jura que una ballena monstruosa le acercó el balón a Calamidad.  Pedrito aclaró que no era una ballena, sino el Kraken que se había venido a refugiar a tierras zapatistas… ok, a aguas zapatistas.

El asunto es que la Calamidad estaba feliz porque tenía nuevos amigos, y no cualquier grupo de amigos: era la pandilla de Defensa Zapatista, la única que tenía en su contra órdenes de restricción en prácticamente toda la estructura organizativa zapatista.

La Calamidad Zapatista tendrá unos 3 ó 4 años y, como es la más pequeña de edad, aunque no de cuerpo, les dice “doña” a las mayores, como le enseñaron.  A Defensa Zapatista le dice “Doña Defensa”, lo que no les cae en gracia ni a ella ni a Esperanza, que viene siendo “Doña Esperanza” a sus 8 años.

Ya en su nuevo grupo, la Calamidad sintió la necesidad de avisarle a su antigua banda infantil.  Dio un sentido discurso de despedida a unos cuchitos que sólo la olfatearon y le mordieron el pantalón que portaba.  Los presentes juran que a la mamá cucha se le nublaron los ojos.

Los Subs, el CCRI, las zonas, las JBG, los MAREZ, y todas las comisiones autónomas habidas y por haber, podrán quejarse lo que quieran, pero si algo hay que reconocerle a la pandilla de Defensa Zapatista es que se protegían unas a otros.

Así que la Calamidad pudo ya asistir a los distintos actos públicos del EZLN a los que antes no podía por tenerlo prohibido, ya que se temía que fuera a hacer una calamidad.

No era pues extraño que, en los eventos, se viera pasar una niña rodeada de una fiera escolta de milicianas.  Pero todos sabíamos que no la estaban cuidando a ella, sino a los asistentes, porque, bueno, era una calamidad.

El Pedrito le explicó así:

Es que la compañerita Calamidad, pues cómo te diré, pues es una calamidad.  Nadie la quiere, sólo el SupGaleano y Defensa Zapatista la quieren.  Y  nomás se hablan con el Sup y luego se ponen a cantar ambos dos mutuamente, la Calamidad y el SupGaleano.  Muy fiero cantan, como que les duele la panza.  Pero ellos piensan que cantan muy bonito.  Y hacen sus obras de teatro, pero nadie mira.  Sólo están los grillos.  Y el Sup dice que aplauden los grillos, pero qué va a ser, si los grillos nomás hacen su ruidero todo el tiempo, no es que aplauden.  Pero la Calamidad lo cree y hace su caravana para agradecer, que así le enseñó el Sup, y entonces el Sup le cuenta unas historias terribles y maravillosas mientras se atascan de palomitas”.

Y precisamente ahora, en la champa, sólo están el Sup, el gato-perro y la Calamidad.  Y ahí nomás, de pronto, el Sup se echa en la boca un puñado de palomitas con salsa picante, da un trago de conocido refresco de cola, y empieza a contar…

 

La Historia del Maíz Palomero.

Hace mucho tiempo, cuando el tiempo empezaba a caminar a los tumbos, como viejito bolo, los más grandes dioses, los que nacieron el mundo, se reunieron en una su asamblea y tomaron el acuerdo de encargar a la más sabedora de todos, Ixmucané, que hiciera a los hombres y mujeres de maíz.

Pero los dioses varones eran muy tarugos, como de por sí, y no se dieron cuenta de que no se podía porque todavía no se había creado el maíz.  Entonces la Ixmucané les dijo: “Ah hermanitos, de plano no se puede creer, ¿cómo voy a hacer a la humanidad de maíz si todavía no existe el maíz?”  “Ta bueno”, dijeron los dioses varones, “pero ahí lo veas porque ya es acuerdo de asamblea y tiene que vas a cumplir”.

La Ixmucané rezongó un buen rato, como de por sí rezongan las mujeres, que cómo quieren que haga si no hay cómo, que de plano no lo piensan los pinches varones, que ahora cómo le hago, que a ver qué llega en mi cabeza para resolver la problema.

Mientras está pensando la Ixmucané, los dioses varones empezaron a mal hablar: que esa Ixmucané es una haragana, que no cumple el acuerdo, que se hace pato; o pata, dice otro; y otro uno: “y eso que todavía no hacemos los patos”, y así.  Y entonces se dijeron que por qué tienen que esperar a la Ixmucané si ellos son sabedores.

Y entonces hicieron a los primeros hombres y mujeres de lo primero que encontraron, o sea de madera.  Entonces los hombres de madera no se mueven bien, caminan como que tienen calambre.

Entonces hicieron otros de oro, pero son muy pesados y ni siquiera caminan.

Y mientras los dioses varones están pensando cómo hacer, los hombres de oro obligaron a los de madera que los cargan y los llevan de un lado a otro y los alimentan y los honran.

Y los dioses ya no saben qué hacer y entonces llega la Ixmucané y lo mira todo cómo está, y se embravece pues, y los regaña a los dioses varones, que por su culpa va a tardar eso de que los de oro esclavizan a los de madera.

Y los dioses varones: “acaso fuimos nosotros, quién sabe de dónde salió eso, nosotros estamos ocupados en cosas importantes”.

Y la Ixmucané: “nada de que nada, además de tarugos, cobardes que no se hacen responsables de las tonterías que hacen y a esto que mal hicieron le vamos a llamar patriarcado, porque puros machitos se malpensaron esa injusticia”.

Y ya que les dio su buena regañada, la Ixmucané les mostró que ya lo creó ya el maíz.  Y entonces los dioses varones aplaudieron, y se felicitaron y dijeron que ellos habían tenido esa gran idea, y que Ixmucané sólo hizo en la práctica lo que ellos lo pensaron en la teoría.

La Ixmucané ya ni dijo nada, pero traía en sus manos maíces de todos los colores y así fue creando a los hombres y mujeres que poblaron el mundo y también creó a loas otroas porque, dijo, es bueno que el mundo sepa que tiene muchos mundos dentro y no sólo los que se miran ahí nomás.  Se hicieron así los hombres, las mujeres y loas otroas, y los dioses se fueron a echar baile.

(Ilustración técnica mixta, Libe, Ciudad de México, 2021)

Quedó la Ixmucané mirando sus manos y lo miró que no se acabó todo lo que usó para crear el maíz, que quedó todavía un poquito.  Entonces Ixmucané se pensó que faltaba otra lección para el mundo que entonces empezaba a andar.  Y entonces la Ixmucané creó unos maíces más pequeñitos y los echó en la tierra para que se nacieran.

(Ilustración técnica mixta, Libe, Ciudad de México, 2021)

Tiempo después, ahí andaban los maíces de un lado a otro, trabajando para que tuvieran fuerza los hombres y mujeres y otroas que estaban construyendo el mundo.  Pero nadie le hacía caso a los maíces pequeñitos, los burlaban y los despreciaban.  Y todos los maicitos pequeños están como tristes porque nadie los toma en cuenta.  Entonces en la cabeza de un grupo de maíz pequeño llegó el pensamiento de que no está cabal así, que por qué los desprecian y no los toman en cuenta.  Y se inconformó.  Y ahí está el grupo de maicitos pequeñitos inconformados.  Y los demás maíces pasaban y decían: “bueno, pues ahí está ese grupo de maicitos inconformados, pero son muy pequeñitos, nadie los va a tomar en cuenta.

Entonces los del grupo de maicitos pequeños quedaron pensando que así nomás no se puede, que todo va a seguir igual aunque se inconformen.  Entonces llegó la Ixmucané, que andaba haciendo la ronda en el mundo, para ver que se fuera haciendo todo cabal.  Y lo topa al grupo de maicitos y les pregunta que qué hacen.  Y los maicitos le cuentan de su inconformidad.  La Ixmucané se ríe pero no de burla, sino de cariño, y les dice a los maicitos: “bueno, miren hermanitos, es que no basta con que se inconforman, hay que ponerse en resistencia y rebeldía.  Quiere que se rebelan o sea que tengan rabia, coraje pues, y que se organizan”.

Se fue la Ixmucané porque los dioses varones seguían haciendo tarugadas y ella tenía que ver de componer.

El grupo de maicitos quedó pensando lo que dijo la Ixmucané y dijeron: “sale pues, nos vamos a enojar”.  Y empezaron a pensar en todas las humillaciones y desprecios que les habían hecho y más entraba su coraje y se calentaban de rabia.  Y más y más, y ya están colorados de tanto coraje y ya no se aguanta el calor y ¡pum!, que se revienta uno, y brinca y se pone esponjoso, luego otro y pasa un viento y los levanta.  Y todos se quedan admirados de que los maicitos vuelan.  Y los demás maicitos pequeños empiezan a hacer igual, y al rato revienta y brinca otro, y otro, y otros.  Luego muchos, y el aire se llena de maicitos reventados.

(Ilustración técnica mixta, Libe, Ciudad de México, 2021)

Y una niña lo mira el aire y dice “parecen como palomas”.  Y un niño dice “sí, pero chiquitas”.  Y la niña: “eso, como palomitas”.  Y el niño, como de por sí son los niños, lo agarra una palomita y la come y dice “está muy sabrosa”; y la niña dice “sí, pero como que le falta algo”, y ahí nomás encuentra un frasco que la Ixmucané había dejado como olvidado y le pone a la palomita y como que pica pero así, sabroso.

Y entonces la niña y el niño llaman a todos los niños y niñas y niñoas del mundo, y empiezan a pepenar los maíces voladores, y los ponen en un tazón y le echan la salsa picante y se ponen a comer hasta que les dio diarrea, pero como quiera la hacen una su fiesta.

Y entonces los demás maíces todo lo miraban muy admirados y sorprendidos porque esos eran los únicos maíces que podían volar y entonces los respetaron ya a los maíces pequeñitos.  Y ya le quedó su nombre de “maíz palomero”, que quiere decir, “maíz que vuela y hace fiesta”.  Eso en un idioma que ahorita inventé.

Y tan-tan.

La Calamidad aplaude encantada.  El gato-perro no aplaude, porque se le han quedado atrapadas las patas en las palomitas con salsa picante y, paciente, se las está lamiendo, porque acá no se desperdicia nada… cuando de palomitas se trata.

La Calamidad ha declarado que va jugar a las palomitas.  Se para en medio de la champa y empieza a aguantar la respiración y a hincharse, hasta que se pone roja y luego morada (como los niños cuando hacen berrinche), y el Sup está ya por darle un zape para que respire, cuando la Calamidad brinca y grita, al exhalar, “¡PUM!”; y mira al Sup esperando que haga la mismo, y como el Sup sigue comiendo como si nada, la Calamidad le dice “Bueno, ¿sos zapatista o no?”.  Al Sup Galeano le dan en la pata de palo así que contiene la respiración, pero con el humo del tabaco y las palomitas que le llenan la boca, sólo alcanza a toser estrepitosamente, arrojando pedazos de palomitas a medio masticar.  Y la Calamidad, con la carita llena de palomitas propias y salpicadas, aplaude entusiasmada porque, dice, el Sup ha hecho el sonido de muchas palomitas reventando.

Y el Sup casi se ahoga, pero se alivió rápido cuando llegó la insurgenta de Sanidad y dijo “hay que inyectar”.  Todos corrieron, en primer lugar el gato-perro -no lo fueran a confundir con un Supcomandante-, y sólo quedó la Calamidad que ya se va, con la mochilita de la sanitaria, hacia la pequeña laguna donde un par de ballenas retozan y saltan, sabiéndose a salvo de los barcos de los pinches grandes capitalistas chinos-japoneses-coreanos que, en lugar de seguir sus usos y costumbres, o sea de hacer Anime, K-Pop (팬덤 군대 일어) y murallas, las quieren cazar para convertirlas en dólares, wons, yens, euros y los restos en pesos…

(Ilustración técnica mixta, Libe, Ciudad de México, 2021)

DE CÓMO EL EQUIPO DE DEFENSA ZAPATISTA GANÓ SU PRIMER PARTIDO INTERNACIONAL

Cierto día, se realizó el primer partido internacional donde se enfrentaron el equipo intergaláctico de mujeres que luchan, contra el equipo muy otro capitaneado por Defensa Zapatista.

La extraña estrategia de la directora técnica del equipo zapatista, parecía funcionar:

Cuando el equipo contrario tenía el balón y pasaba a la ofensiva, la Calamidad entraba al campo de juego, tomaba el balón y lo lanzaba a la laguna.

En ese momento, el equipo de Defensa Zapatista empezaba a esparcir rumores de tiburones muy fieros que habitaban en esa laguna.  El Pedrito aclaraba que no era posible, pero que seguro había cocodrilos gigantes.  La Esperanza contaba de una ballena enorme que, cada tanto, emergía con un pasamontañas blanco.

En fin, el pánico era sembrado con una habilidad que olvídate de las redes sociales.

Claro, la Calamidad entonces se volvía a meter al agua y volvía con el balón.  Y el equipo contrario, en lo que se llama fair play, la felicitaba y trataba de alzarla en hombros, pero cuándo, ni hablar.

A la cuarta vez, el equipo internacional de mujeres que luchan pidió la expulsión de la transgresora que, cada tanto, arrojaba el balón al mar infestado de tiburones tigre, lagartos y caimanes, hidras, Krakens y hasta ballenas asesinas (así dijeron); pero resulta que se dividieron entre ellas, porque empezaron a discutir de la sororidad de género, de que expulsar a la Calamidad era una muestra de que el pensamiento heteropatriarcal contaminaba a las mujeres.

Tardaron discutiendo, y cuando se dieron cuenta, el gato-perro hacía una pared de antología con la cabeza del caballo choco, que se había quedado dormido en el límite del área grande, y, con un estilo que ni Messi-Ronaldo, anotaba en el marco contrario, lo cual fue festejado no sólo por el público que abarrotaba el potrero, quiero decir, el estadio (aunque en realidad sólo estaban el SupGaleano, el Elías Contreras, y un solitario puesto de palomitas donde dos insurgentas se aburrían soberanamente), también por Defensa Zapatista, porque era la primera vez que el gato-perro no anotaba en su propia portería.

La jueza silbó el final y terminó el partido.  La banda de Defensa Zapatista había conseguido su primer triunfo mundial.

Nuevamente trataron de alzar en hombros a Calamidad, y nuevamente fracasaron.  Así que el festejo no encontraba forma de materializarse.

Pero el SupGaleano resolvió todo cuando dijo que era un rumor, que no estaba nada confirmado, que tal vez se trataba de una fake-new; pero que él había escuchado que el Vlady le había entregado al SubMoy una caja de donas de muchos sabores.  Que el SupGaleano se lamentaba de que no fueran mantecadas, pero, como dice un dicho -que él inventó en ese momento-: a falta de mantecadas, donas; y que el SupMoy estaba ido en el festival de Cine, y que había dejado cerrada con llave la Comandancia General del ezetaelene, lo que era un problema, pero la solución estaba en que le había dejado la llave al SupGaleano quien, justo en ese momento, dejaba caer la llave delante de la pandilla; y que le iba a dar mucha pena decirle al SupMoy que perdió la llave en el estadio, ok, en el potrero, pero que la pandilla de Defensa Zapatista había apoyado y la habían encontrado; y “aquí está la llave SupMoy, cuéntame cómo estuvo el festival de cine”.

Y que cuando el SupMoy se diera cuenta que de la caja con donas sólo quedaba el cartón, el SupGaleano le iba a informar que, en la pequeña laguna que está en el Puy, habían avistado a una gran ballena que, en la mandíbula, sostenía un pedazo de dona color arcoíris, lo que, intuía el SupGaleano, indicaba que podría tratarse no de una ballena, ni de un ballenato, sino de unoa ballenoa, y que nuestro deber como zapatistas era darle cobijo y apoyo, porque la diferencia no se debe perseguir ni castigar, sino festejar, por ejemplo, con un baile y, qué casualidad, el SupGaleano recién la había autocriticado a la comisión musical porque los compañeros musiqueros sólo tocaban la Yaquecita y que ya chole con ésa (la otra noche la habían tocado 53 veces), y con la de “así, así, así” (32 veces el baile anterior), y la Comisión Musical dijo “ahí lo vamos a ver”; y en eso los compañeros musicales se arrancan con la Cumbia del Sapito y, como todos saben, el sapito es primo hermano de la ballena; y en el sonido anuncian que hay baile, y entonces el corredero de gente, hasta las tercias y tercios dejan botados los equipos, y se llevan al SupMoy al baile…

(Acuarela. Fernando Llanos, Chiapas, 2019, fragmento del libro «Viaje a la realidad».  Ediciones Necias.)

Y sólo quedan, solos, el SupGaleano y el gato-perro, que le ladra y le maúlla, y entonces el SupGaleano dice: “sabía que tú te ibas a dar cuenta”, y se quita la gorra y, diciendo la palabra mágica “alakazam”, saca una dona, de chocolate otra vez, la última dona de las montañas del sureste mexicano, y, como el chocolate se ha derretido y le quedó toda pegajosa la cabeza, el SupGaleano piensa cómo le va a hacer para limpiar el pasamontañas.

Y, mientras comparte con el gato-perro, el SupGaleano empieza contar una historia terrible y maravillosa de una niña que se llama la Calamidad Zapatista quien, para mala suerte de los dos, se aparece en ese momento con la mezcladora de sonido de los tercios y les dice “¿Jugamos?”, mientras se dirige a la laguna para arrojar el aparato a donde unoas ballenoas saltan felices de que las tomen en cuenta.

Y sí, ni modos, el gato-perro y el SupGaleano tuvieron que compartir la dona con la Calamidad y así la detuvieron, pero sólo un momento, porque la Calamidad ya encontró el maíz palomero del SupGaleano y, con las mejillas manchadas de azúcar, les dice festiva: ¡vamos a jugar a las palomitas!

Tan tan.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El SupGaleano.
Dándose cuenta de que no es posible limpiar el pasamontañas con saliva, pero resuelve el problema poniéndose un sombrero vaquero encima.
Guapo el hombre, lo que sea de cada quien. ¡Ajúa!

2019-2021

http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2021/06/16/la-calamidad-zapatista/

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Carta de la Comisión Sexta Zapatista al Colectivo Llegó la hora de los pueblos.

Publicado en Camino al andar.

14 de junio de 2021.

Por El Sup Galeano.

11 de Junio del 2021.

Al Colectivo “Llegó la Hora de los Pueblos”.

México.

Hermanas, hermanoas y hermanos:

Reciban tod@s un abrazo… bueno, varios. Queríamos mandarles un saludo… ok, varios, y, aprovechando el vuelo de estas letras, solicitarles un apoyo.

Resulta que, para la Travesía por la Vida Capítulo Europa, se ha decidido que cumplamos los requisitos legales para poder llegar, con nuestro oído y nuestra palabra, a las tierras que Marijose habrá de rebautizar en unos pocos días. Dentro de unas horas (tomando como referencia el día y la hora en que les escribo –madrugada del 11 de junio del 2021- ), ese desafío delirante llamado “La Montaña”, tocará tierras europeas en las llamadas Islas Azores, de Portugal. Ahí estarán unos días para luego dirigirse al destino marcado: Vigo, Galicia, Estado Español. Después saldrá un grupo aerotransportado.

El así llamado “Escuadrón 421” va con sus papeles en regla. Es decir, tienen doble pasaporte: el oficial mexicano y el llamado “pasaporte de trabajo zapatista”, que expiden las Juntas de Buen Gobierno cuando una compañera, compañero o compañeroa sale del territorio zapatista a hacer un trabajo para nuestros pueblos. Acá decimos que va de “comisión”. En otra ocasión hablaremos de ese “pasaporte zapatista”, ahora quisiéramos hablarles del oficial.

Ya antes nos hemos referido, en escritos y pláticas, a eso que llamamos “el calendario y la geografía”. Bueno, pues nuestra geografía se llama “México”. Y, para nosotras, las comunidades zapatistas, esto no es sólo una palabra. Es, en sentido zapatista, una geografía. Cuando decimos que somos “mexicanos” señalamos que compartimos historias con otros pueblos originarios hermanos (como quienes se agrupan en el Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno). Historias, es decir: dolores, alegrías, rabias, agravios, luchas. Pero no sólo con los pueblos originarios de esta geografía, también con individuos, grupos, colectivos, organizaciones y movimientos que coinciden con nosotros, los pueblos zapatistas, en sueños y, claro, en pesadillas.

Quiero decir con esto que a nosotras, las comunidades zapatistas, no sólo no nos avergüenza decir que somos mexicanas, nos enorgullece. Porque ese orgullo no nos nace mirando hacia arriba y a sus historietas, sino mirando, escuchando y hablando con el México de abajo, sus vidas y sus muertes. No es mi despropósito el hacer un recuento, así sea apresurado, de lo que vive y lucha en ese México. Cada quien tiene sus modos, sus propias historias, sus derrotas y victorias, su mirar y explicar su mundo, su mirarse y explicarse. Pero miramos que hay algo común, una especie de raíz, o trama, o columna vertebral… debe haber una forma de decirlo en lenguaje cibernético… ¿una matriz o matrix? Bueno, pues es en esa raíz común que nos identificamos.

Oh, yo sé que a más de una, uno, unoa, le preocupará si lo que digo es una versión “zapatista” del nacionalismo. No, eso nos da pereza a veces, enfado otras, y siempre preocupación. No me refiero a un nacionalismo. En los nacionalismos se esconden, por ejemplo, desigualdades y, ojo, relaciones criminales. En los nacionalismos confluyen el criminal y la víctima, el Mandón y el mandado. Algo tan perverso como “te destruyo pero lo hago por tu bien porque somos compatriotas”. Algo como el sentido maligno que se da a “lo humano”, por ejemplo al señalar que tanto hombres como mujeres son seres humanos. Voy a dejar de lado el hecho de que se olvide que hay quien no es ni mujer ni hombre y, al ser innominado, ya no es “un ser humano”. En ese sentido de “lo humano” se olvida la relación de dominio que hay entre hombres y mujeres. No escribiré un rollo sobre el patriarcado, su genealogía y su crimen enloquecido actual; hay entre ustedes quien sabe más de eso y lo explica mejor de lo que yo podría.

¿Es posible referirse a la humanidad sin caer en la trampa de una igualdad hipócrita? Nosotras pensamos que sí, y es refiriendo la humanidad a las ciencias y las artes, Pero no sólo. También a sentimientos, pensamientos y propuestas básicas: el sentido de la justicia, de la moral y la ética (que el finado compañero Don Luis Villoro explicaría mejor de lo que yo intentara siquiera), la fraternidad y otras cosas que no detallaré (pero ustedes siéntanse en la libertad de hacerlo). Por ejemplo, yo agregaría el baile –música y canciones incluidas-, y el juego, pero no me hagan mucho caso.

En fin, de detalle en detalle se irán abriendo las diferencias, las distancias, los desacuerdos. Pero, en sentido inverso, se podría encontrar algo común: a eso llamamos nosotros “humanidad”.

Entonces, cuando decimos que los pueblos zapatistas somos “mexicanos” y que nos enorgullece el serlo, nos referimos a esa matriz común con lo otro que lucha en esta geografía atrapada entre el río Bravo y el Suchiate, con el mordisco que le dio el mar de oriente y la alargada curva que el mar de occidente le forjó en el talle, e incluyendo el brazo solitario que bordea el llamado “Mar de Cortés”. Agreguen ustedes la historia real, la de las geografías vecinas y…

Bueno, basta de rollo. El asunto es que nuestra delegación aerotransportada está en el trámite de sus pasaportes. Y digo “trámite” por delicadeza, porque es como un infierno, uno que se alimenta en silencio y llega a verse como “normal”.

Porque resulta que nuestras compañeras, compañeros y compañeroas cumplen todos los requisitos que se exigen, hacen el pago estipulado, viajan desde sus comunidades hasta las oficinas de la mal llamada “Secretaría de Relaciones Exteriores” y, con todo y la pandemia, hacen cita, fila, esperan su turno y… se les niega el documento.

Son indignantes los obstáculos del supremo gobierno y su burocracia ignorante, necia y racista.

Porque podría pensarse que es sólo burocracia, que te toca la mala suerte de topar con alguien que piensa que tiene Poder porque está detrás de una ventanilla, un escritorio, una oficina. Pero no, es también algo más y se podría sintetizar así: racismo.

¿Las razones? Bueno, hay una fundamental y, claro, sus derivadas: hay en el gobierno un ambiente de histeria mal disimulada. Acorde con su compromiso con el gobierno estadunidense, de detener el flujo de migrantes de Centroamérica, para los gobiernos federal, estatal y municipales, todo lo que no sea rubio, de ojos claros y proceda de más al sur de Puebla, es centroamericano. Para las esquizofrénicas autoridades gubernamentales, cualquier centroamericano lo primero que hace es: sacar su acta de nacimiento, su credencial del INE o sus constancias de identidad con fotografía (que es un documento oficial porque lo expide el municipio), y de origen en la cabecera oficial, su fe de bautismo, las actas de nacimiento de sus padres o herman@s mayores, copias de los INE´s de ell@s, constancias de municipio autónomo y de Junta de Buen Gobierno, testigos presenciales con identificación oficial, etcétera. Con todo eso cumplido, se rechaza su petición del documento al que todo mexicano tiene derecho para salir y entrar a territorio nacional.

Sí, todos esos papeles se presentan, pero el problema es que, a ojos de la burocracia de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el color de la piel, el modo de hablar, la forma de vestir y el lugar de procedencia es lo que cuenta. “Al sur del metro Taxqueña, todo es Centroamérica”.

Tanto bla, bla, bla de derechos y reconocimiento de nuestras raíces, y etcétera –incluidos perdones hipócritas pedidos sobre la tierra a destruir-, pero la población originaria, o indígena, sigue siendo tratada como extranjera en su propia tierra. Y peor en la Ciudad de México, que se supone “progresista”. Ahí, una señora, burócrata de la Secretaría de Relaciones Exteriores, rechazó la credencial del INE con un despectivo “ésa no sirve para nada, sólo para votar”, y le exigió a la compañera, de más de 40 años de edad, habitante de la Selva Lacandona, su certificado de secundaria, para comprobar que no era guatemalteca. La compañera alegó: “pero yo vivo de la tierra, soy campesina, no tengo estudios de secundaria”. La burócrata, altanera y prepotente: “pues no estudian porque no quieren”. “Pero vengo desde Chiapas”, insiste la compañera. “No me importa. A ver, el que sigue”, responde la burócrata.

¿Se excita la burocracia gubernamental al maltratar a indígenas? ¿Es la prepotencia su afrodisíaco? “Ya vine, querid@, hoy retaché a una pinche india y traigo muchas ganas”, dirán entornando los ojos con coquetería.

Para probar si era racismo y no sólo burocracia, mandamos a un compañero “blanco y barbado” a sacar su pasaporte. Le entregaron el mismo día y sin pedirle nada más allá de su acta de nacimiento, su identificación con fotografía y comprobante de pago, que son los requisitos legales.

Y no sólo eso: la Secretaría de Relaciones Exteriores retiene el pago que han hecho tod@s l@s compas a quienes se les niega el pasaporte con pretextos y requisitos que ni siquiera están en su página de internet. Ha de estar muy dura la austeridad si es que tienen que despojar a los indígenas de sus dineros.

A un compañero (más de 60 años de edad) lo cuestionaron: “¿No será que quieres ir a Estados Unidos a trabajar?” El compa respondió: “No, ahí toca luego, en otra vuelta. Ahorita nos toca Europa”. El funcionario, cual Tribunal Federal Electoral, se lavó las manos y lo mandó a otra ventanilla. Ahí le dijeron: “Eso está muy lejos y es caro el viaje, no puede ser que tengas el dinero necesario porque eres indígena. Tienes que traer el estado de cuenta de tu tarjeta de crédito. El que sigue”. A una compañera le dijeron: “A ver, canta el himno”. Y la compañera se arrancó con el “ya se mira el horizonte”. Rechazada. Ella me dijo apenada: “creo que es porque lo canté con ritmo de cumbia y no como corrido ranchero. Pero es que la cumbia es más alegre. Los corridos rancheros son de pura matazón de mujeres. Si te llamas “Martina” o “Rosita”, pues ya valiste”.

Mismo en la Ciudad de México: Dos compañeras, lengua tzeltal, de la Selva Lacandona. Caminan desde su pueblo hasta donde toman un camión de redilas a la cabecera municipal; de ahí en transporte público hasta San Cristóbal de Las Casas; de ahí otro a Tuxtla Gutiérrez; de ahí otro más hasta la Ciudad de México; hacen el pago del pasaporte por 10 años “porque recorrer el mundo va a tardar”; se presentan en una oficina de la SRE; hacen fila con cubre bocas, careta y sana distancia; entran y presentan sus papeles; les toman la fotografía; esperan afuera a que las llamen para entregarles el pasaporte; las llaman y les dicen “está mal una letra de tu apellido” y “tu hermano tiene otro apellido materno”; la del hermano: “es que así son los pinches hombres y mi papá anduvo de cabrón”; la de la letra “es que el que hizo el acta no sabe la diferencia escrita entre la “s” y la ´z´”; en ambos casos l@s funcionari@s: risas burlonas y “tienes que regresar y traer más comprobantes de que eres mexicana”; ellas “pero vivo hasta Chiapas”; la SRE: “no te entrego hasta que traigas eso”. Las compañeras regresan en sentido inverso, llegan a su pueblo, actualizan y juntan más comprobantes de que son mexicanas. Nuevo viaje a la Ciudad de México. Otra vez cita, fila con cubre bocas, careta, sana distancia. Ventanilla. Alta funcionaria de la Secretaría de Relaciones Exteriores: “ahora hay que esperar a que comprobamos que sí son mexicanas”. Las compas: “pero traje lo que me dijeron”. La SRE: “pero tenemos que comprobar que sí son ciertos los papeles, entonces vamos a preguntar en Registro Civil de su municipio y su estado”. Las compañeras: “¿Cuánto tarda?”. La SRE: “10 días o un mes, ahí te vamos a avisar”. Las compañeras esperan 10 días y nada. Se regresan. Pasa un mes y nada. Otros 30 días y nada. Vuelven a ir a la Ciudad de México. Mismo periplo. La SRE: “no han respondido, sigan esperando”.

Y ahí están las dos compañeras. Empezaron sus trámites en marzo y es el mes de… junio.

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Si tienen tiempo, hagan ustedes esto: imaginen que nacieron con la piel oscura, que son de ascendencia indígena y que son de algún estado del sureste mexicano. Ahora vean los requisitos para obtener el pasaporte: acta de nacimiento, identificación oficial con fotografía, o cédula profesional, o título profesional, o cartilla militar liberada, o credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, o credencial de servicios médicos de una institución pública de salud; y comprobante de pago.

Y aún cuando ustedes tengan cualquiera de, o todos, estos requisitos, si es de piel oscura, habla muy otro, y se viste “como la India María” (textual de una funcionaria de la SRE), se va a enfrentar con algo como: “no, necesitas traer tus calificaciones del kínder, de la primaria, secundaria, preparatoria –CCH no, los de ahí son grillos-, diplomado, curso de superación personal en NXIVM, y una carta de buena conducta del prefecto de disciplina”.

Del INE no hay mucho qué decir. Ocupado como estuvo el gran jefe Tatanka (el buen Jairo Calixto dixit –oh, oh, sí, yo leo también la prensa fifí-) en simular que es una persona decente, y los ladridos de Murayama, ni siquiera se dieron cuenta de que sus “oficinas” en Chiapas cerraron desde antes del 1 de febrero, a pesar de que se había dicho que del 1 al 10 de febrero se podía acudir sin cita. Perdimos así la oportunidad de mandar más delegados en La Montaña. Y el INE refrendó la actitud racista que tuvo frente a Marichuy.

Y creo que, entre tantas entrevistas que dieron y dan a medios, neoconservadores y neoliberales, para defender “su independencia” (já), no se han percatado que la credencial del INE es, también, una identificación oficial y, al negarla o cerrar, le niegan ese derecho a cualquier ciudadan@, o lo que sea que quiera decir eso de “ciudadanía”.

Lo paradójico de todo esto, es que, es@s indígenas a quienes les niegan el INE e el pasaporte, están luchando también por la vida de es@s burócratas que creen que sirven “a la Nación Mexicana” rechazando lo que les viene en gana, desde su pequeño trono detrás de una ventanilla, sólo por el placer de decirle “no” a quien consideran inferior porque tiene otro color de piel, otra lengua, otra cultura, otro modo, y cuyos ancestros estuvieron en estas tierras desde mucho antes de que los criollos se independizaran de los ibéricos y los relevaran en la opresión sobre los pueblos originarios.

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Entonces el apoyo que les pedimos es que platiquen entre ustedes a ver si se puede hacer algo. Por ejemplo: que le den un curso de vergüenza a los burócratas de la SRE; que le digan al señor Marcelo Ebrard que entendemos que, por la austeridad, no tenga paga para su campaña con miras al 2024, pero que robarle a los indígenas el costo del pasaporte y quedárselo sin darles su documento, pues, ¿cómo les diré sin ser grosero?… pues es de sinvergüenzas. ¿O tal vez los quiere para comprarse sus abrigos modelo “Neo de Matrix”? O que, con el dinero que están reteniendo por los pasaportes negados, tomen un curso de género, tolerancia e inclusión. O de plano regálenles unos libros de historia para que entiendan cuál es el lugar de los pueblos originarios en esta geografía.

Somos mexicanos, aquí nos tocó nacer, vivir, luchar y morir. Ni modos. Si hubiéramos caído en la Unión Americana, o en Belice o Guatemala, Honduras o El Salvador, Costa Rica o Nicaragua, pues igual estaríamos orgullosos de esas geografías… y estaríamos denunciando a sus respectivos gobiernos por burócratas, racistas e ignorantes, que es lo que hacemos con el actual de México y su “Secretaría de Relaciones Exteriores”.

En fin, no se me ocurren muchas opciones, pero tal vez a ustedes sí. Ahí lo vean y nos dicen.

Mientras tanto, les mandamos (todoas, todas, y todos) un gran abrazo que, aunque a la distancia, no deja de ser sincero y fraterno.

Desde algún lugar del Planeta Tierra.

El Sup Galeano.

P.D.- En unas horas más les mando un texto para la sección deportiva de su página electrónica… ¡¿Cómo?! ¿No tienen sección deportiva? No les digo. Bueno, pues “quid pro quo”, dando y dando, con ese texto inauguran la mentada “sección deportiva” y a cambio, ustedes nos echan la mano en el asunto referido. Oh, lo sé, quedan a deber. Pero de ribete podrían, no sé, mandar algunos euros pa´ los chescos en las Europas… o, mejor aún, acompañarnos y, como su nombre lo indica, compartir, además de un espacio acogedor en un centro de detención para migrantes, palabras, oídos, miradas, y… ¿saben nadar?

https://www.caminoalandar.org/post/carta-de-la-comisi%C3%B3n-sexta-zapatista-al-colectivo-lleg%C3%B3-la-hora-de-los-pueblos

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El Pasaporte Zapatista. (Hasta pronto Portugal, ahí vamos Galicia).

El Pasaporte Zapatista.
(Hasta pronto Portugal, ahí vamos Galicia).

Junio del 2021.

El 12 de junio del 2021, el llamado “Escuadrón 421”, y demás pasajeros y tripulación, recibieron en sus pasaportes el sello de entrada legal al llamado espacio o zona Schengen y desembarcaron en Horta, Islas Azores, Portugal, Europa. Sin perder la gracia y la elegancia (es un decir), bajaron de La Montaña. Como debe de ser, hubo azoro, baile, fotos y un atracón de comida. Marijose se encontró con una vieja profecía que anunciaba su llegada. Y se realizó una carrera (es un decir), tipo “el que llegue al último paga la comida” (Diego Osorno perdió). Se brindó por la vida, claro.

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A las 09:17:45 del 14 de junio del año en curso, La Montaña se despegó del abrazo portugués y tomó dirección noreste a una velocidad de entre 6 y 7 nudos. A las 12:30:06 rebasó por la izquierda el “Pico Das Urzes”. Latitud: 38.805213; longitud: -28.343418. El capitán Ludwig calcula avistar las costas de la península Ibérica, entre el 19 y el 20 de junio (aunque podría ser antes, porque La Montaña, reconciliada con el viento, parece apresurada en abrazar a sus hermanas portuguesas y gallegas). De esa fecha en adelante, se saludarán las elevaciones en las islas de San Martino, Monte Faro y Monte Agudo. Luego se entrará a la “Ría de Vigo”. Se prevé llegar a la Marina Punta Lagoa, al norte del puerto de Vigo, Galicia, Estado Español.

Entonces, en silencio, lluvia hermana será la montaña nuestra, húmeda se tornará nuestra mirada, y así diremos sin palabras:

“(…)
desperta do teu sono
fogar de Breogán.

Os bos e xenerosos
a nosa voz entenden
e con arroubo atenden
o noso ronco son,
mais sóo os iñorantes
e féridos e duros,
imbéciles e escuros
non nos entenden, non.*

Fragmento de “Os Pinos”, Himno de Galicia. Pascual Veiga y Eduardo Pondal.

* “…despierta de tu sueño / Hogar de Breogán. / Los buenos y generosos / nuestra voz entienden / y con devoción atienden / nuestro ronco sonido. / Pero solo los ignorantes / y débiles y duros, / imbéciles y oscuros / no nos entienden, no.”

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Ahora permítame contarle de la documentación zapatista que lleva el Escuadrón 421 (que a estas horas ya podría agregar “marítimo” a su flamante nombre). L@s compañer@s llevan un pasaporte zapatista. Quiero decir, además del pasaporte oficial de México, llevan el llamado “pasaporte zapatista de trabajo”. Aquí se los describo:

En la portada o tapa principal: un caracol con una estrella roja dentro. Y el letrero: “pasaporte zapatista de trabajo”. En la contra portada o tapa trasera: una estrella roja con un caracol dentro.

En la primera página se lee: “Este pasaporte es otorgado por las autoridades civiles autónomas de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas y las Juntas de Buen Gobierno, Chiapas, México. Sólo es válido durante el período establecido y en el lugar descrito. Este documento consta de 32 páginas y no es válido si presenta deterioro, cortes, tachaduras y enmiendas”.

En las páginas 2 y 3 hay espacios para: foto del titular, sus datos personales, datos de la Junta de Buen Gobierno y MAREZ que expiden el documento. Trabajo que va a desempeñar. La fecha de expedición y el calendario y geografía donde va a cumplir el trabajo. Lugar para sello de MAREZ y de JBG.

En las páginas 4 y 5. Se establecen las siguientes 7 limitantes:

“1.- El, loa o la titular de este pasaporte no puede ni debe pedir ni recibir apoyos en moneda o especie para su beneficio propio o de su familia, más allá de los estrictamente necesarios para cumplir con el trabajo que se le ha encomendado.

2.- La, loa o el titular de este pasaporte sólo podrá hacer el trabajo que se específica en este mismo documento.

3.- Loa, el o la titular de este documento tiene prohibida la portación y uso de armas de fuego de cualquier tipo, y no puede ni proponer, ni sugerir, ni alentar cualquier actividad que implique, o derive en, el uso de armas de fuego en el lugar donde haga su trabajo.

4.- La, loa o el titular de este documento sólo puede contar de nuestra historia de resistencia y rebeldía como pueblos originarios y como zapatistas, previa preparación y capacitación para ello.

5.- El, loa o la titular de este documento no puede establecer acuerdos o desacuerdos a nombre de las estructuras organizativas y/o de mando político-militar con personas, grupos, colectivos, movimientos y organizaciones, más allá de lo estrictamente necesario para el cumplimiento del trabajo que se le ha encomendado.

6.- Las opiniones personales sobre asuntos públicos y privados que exprese loa, el o la titular de este documento, no sólo no reflejan las posiciones zapatistas, también pueden ser completamente contrarias a nuestro pensamiento y práctica.

7.- La, el o loa titular de este documento deberá conducirse en todo momento respetando las diferencias de identidad, sexo, credo, lengua, cultura e historia, de las personas y lugares donde realice el trabajo para el que se expide el presente documento.

En la página 6 se establece: “Se acredita que la, loa o el titular de este documento recibió curso de capacitación (si aprendió o no, ahí se va a ver en los hechos) en__ (espacio para poner el nombre del lugar)”.

Y la página 7 indica las fechas de salida y llegada: “La, loa o el titular de este documento salió de territorio zapatista __ (espacio para detalles y sellos en media página)”. La mitad de abajo de la página: “La, loa o el titular de este documento regresó a territorio zapatista: ___ (espacio para detalles y sellos)”

Las páginas subsiguientes están en blanco, para que las diferentes personas, grupos, colectivos, organizaciones y movimientos, de los distintos rincones de los disímiles mundos que se visiten, sellen, firmen, adornen, huellen, pongan dibujos, rayen o lo que sea para que el, la o loa compa tenga una especie de guía de dónde estuvo, además de los apuntes en su cuaderno, cuando regrese y platique cómo le fue.

La última página es para “Observaciones:” (por ejemplo alguna alergia, discapacidad o gustos musicales –digo, porque si le gusta la cumbia y le ponen a bailar un vals, pues ya se imaginarán-).

Doy fe.

SupGaleano.
Planeta Tierra, Junio del 2021.

Música de Cesar Acuña Lecca y Los Pasteles Verdes / Versión del sonidero: Heriberto Destructor